sábado, 10 de enero de 2009
“Ética y Educación Económica para la construcción socialista”.
Dra, C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
Profesora Auxiliar del ISPEJV.
Introducción
El actual orden mundial, donde la globalización al estilo neoliberal tiene como sustrato económico el dominio del gran capital transnacional en el sistema mundial de economía; el posicionamiento ideológico responde también a estos intereses y apunta hacia la desvalorización de la actividad humana.
Así, el capitalismo monopolista y transnacionalizado, impone al mundo la contracultura económica basada en los patrones del capitalismo parasitario, consumista e irracional, donde el trabajo deja de valer socialmente para convertirse en elemento de explotación y desigualdad.
Por otra parte, la sociedad actual hereda un gran desarrollo tecnológico y científico que expresa el progreso, el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo del ser humano. Sin embargo este es uno de los factores más contradictorios de la herencia cultural recibida por la humanidad en el nuevo milenio, ya que persisten las desigualdades, el deterioro ambiental, la inequidad en la distribución de las riquezas, el analfabetismo y otros males sociales estrechamente relacionados con la economía, se sobrevalora el papel del aspecto económico, del crecimiento económico en el desarrollo, dejando a un lado el elemento sociocultural, los ideales de responsabilidad social y es frenada la conciencia promotora del cambio. [i]
La Revolución Cubana en el Poder, no ha estado al margen de la actual situación económica mundial y ha tenido que enfrentar situaciones complejas desde los puntos de vista: económico, político, social e ideológico, todos marcados por el asedio del imperio norteamericano. No caben dudas que la más traumatizante de todas ha sido el período especial en los años 90 del siglo XX.
Junto a la crisis económica se experimenta un deterioro en algunos valores que la Revolución venía trabajando de forma sostenida: el trabajo, la laboriosidad, el ahorro, la racionalidad y la eficiencia; entre otros, son valores que casi se ausentan en algunos miembros de la sociedad, en consecuencia aparecen una serie de comportamientos que no son compatibles con la moral socialista: la indisciplina social y laboral, el desvío de recursos, la apropiación indebida, entre otros que dañan el buen funcionamiento de la economía.
De ahí, que a fines del año 2005 el Comandante en Jefe hace un llamado enfatizando nuevamente en la necesidad de desarrollar la cultura económica de la población como una exigencia impostergable de la actual etapa del proceso revolucionario. De este modo, la educación económica se convierte en una de las principales direcciones del Trabajo Político – Ideológico en la actualidad.
Conociendo que la construcción socialista se realiza conscientemente, como diría Fidel Castro: “nosotros debemos utilizar la conciencia como arma fundamental en el desarrollo de las fuerzas productivas, que es lo que se ha definido con la frase: vamos a crear riquezas con la conciencia y no conciencia con las riquezas”[ii]. El presente trabajo se propone argumentar el papel de la Ética en la Educación Económica para la construcción socialista.
La finalidad de la Educación Económica en el socialismo.
Cuando en 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana expresó: “La Revolución tiene que explicarles a los trabajadores los problemas económicos para que ningún trabajador ignore las realidades económicas de la nación, las realidades económicas de la producción, los medios correctos para elevar el estándar de vida del pueblo”;[iii] estaba trazando las líneas esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo.
Un nuevo horizonte que comienza con la transformación cultural integral para superar la realidad capitalista y, una nueva ética que se oponga a la injusticia, el individualismo, el consumismo hedonista y la despiadada competencia.
Con un profundo sentido martiano, Fidel Castro expone que: “Educar es preparar para la vida, comprenderla en sus esencias fundamentales, de manera que la vida sea algo que para el hombre tenga siempre un sentido, sea un incesante motivo de esfuerzo, de lucha, de entusiasmo”. [iv] Al comprender que la educación para la vida implica enseñar al hombre la producción de los bienes materiales y que estos bienes materiales hay que crearlos con esfuerzo, argumenta que la educación económica, la educación para el trabajo y en el trabajo, son aspectos esenciales de la pedagogía revolucionaria.
Teniendo en cuenta que la Educación es el sistema de influencias, en la que participa toda la sociedad con el objetivo de asegurar la asimilación, producción y reproducción de la cultura en el proceso de desarrollo histórico, en este trabajo se considera la Educación Económica como el sistema de influencias que ejerce toda la sociedad con el objetivo de generalizar los conocimientos económicos, la apropiación, construcción, desarrollo y enriquecimiento de la cultura económica, formar valores y actitudes positivas conscientes ante la producción, distribución, cambio y consumo; de manera tal que amplíe la participación social en la construcción de la economía socialista.
En el socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas económicas con los valores es lo que hace efectiva la educación económica.
Así, la finalidad de la educación económica para la construcción del socialismo es formar y desarrollar los valores morales relacionados con la Cultura Económica Socialista.[v]
Entre los objetivos esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo en Cuba se encuentran desarrollar los conocimientos del pueblo acerca de la situación económica y social de país, preparar a los individuos para el trabajo, valorar el costo económico de los beneficios sociales que la Revolución brinda a cada individuo en salud, educación, seguridad social y otros, que forman parte de la Política Económica y Social de la Revolución Cubana y ampliar el trabajo político-ideológico encaminado a la formación de los valores morales relacionados con la cultura económica para el logro de una mayor eficiencia económica que se revierta en beneficios sociales.
La no existencia de una economía política de la transición socialista, constituida como ciencia, complejiza el proceso de educación económica en Cuba, pues desde el punto de vista práctico y metodológico descansa en una base económica basada en un sistema con dominio y predominio del tipo socialista de economía que timonea el movimiento económico-social y espiritual de la sociedad donde existen relaciones de propiedad heterogéneas sobre los medios de producción.
Estas relaciones de producción se despliegan en un marco estructural y funcional dinámico y cambiante; de ahí, que las leyes económicas sean diversas, se yuxtaponen y contradicen dentro de la totalidad del sistema. Por otra parte, la nueva sociedad coloca el factor subjetivo, la superestructura y en especial la política como eje central del movimiento social. Esto hace que el vínculo entre Economía y Educación esté mediado por la Ideología en su sentido más amplio.
Sin pretender reducir lo ideológico a lo moral, a partir del estudio bibliográfico[vi]; se deduce que el desarrollo de la conciencia moral por su contenido humanista, axiológico y formativo, su carácter cognoscitivo, orientador y regulador de la conducta, es el núcleo integrador de la educación ideológica, por ello se considera que un enfoque ético, axiológico y humanista[vii] de la educación económica, puede contribuir a la efectividad de este proceso.
La moral, como reflejo en la conciencia de las condiciones histórico – concretas de producción, penetra todas las esferas de la vida social; orienta y regula la conducta humana, constituye el vínculo humano de mayor valía para el comportamiento virtuoso, no es sólo un conjunto de actos, hechos y acciones, sino es además una explicación de ellos y por tal motivo “cumple también una función epistémica.” [viii]
En la Ética, como ciencia que estudia la moral, se encuentran tres niveles de conocimientos:
Teórico – metodológico.
Normativo.
Instrumental.
Desde el nivel teórico – metodológico esta ciencia aporta a la educación económica, su epistemología:
Ø Permite descubrir tras los hechos, actos y comportamientos de los individuos como agentes económicos, una explicación.
El comportamiento moral funciona como un barómetro indicando cuando algo anda mal en materia económica, en tanto la moral refleja las condiciones materiales de existencia humana, cuando aparecen situaciones de crisis económicas se advierten también crisis éticas y estas a su vez constituyen los primeros síntomas de una economía enferma.
Ø La función reguladora de la moral en estrecha relación con la jurídica contribuye a que el comportamiento ético – económico de los individuos se corresponda con el sistema socioeconómico vigente.
La no articulación de la educación económica con la moral puede provocar desequilibrios en la sociedad; del mismo modo que los desequilibrios económicos estremecen los valores morales, de ahí la importancia de la educación en valores ético - morales asociados a la cultura económica.
El nivel normativo de la Ética brinda a la educación económica la importancia de tomar en cuenta las necesidades, intereses, motivos e intenciones que se manifiestan en los actos de conducta moral relacionados con los hechos económicos y la actividad vital. Desde esta perspectiva; la conciencia moral, se objetiva en el proceso laboral y está condicionada por los intereses de los trabajadores en los resultados del trabajo y hacia el proceso de trabajo.
El interés en los resultados del trabajo se asocia a la satisfacción de las necesidades individuales y sociales vinculadas entre sí, el interés hacia el proceso de trabajo se vincula a la motivación del trabajador por crear; necesidades, intereses y motivaciones no pueden desligarse, como tampoco es posible creer que el desarrollo de la personalidad en este sentido puede apelar solamente a la moral, el progreso de la moral de los individuos se objetiva mediante la realización económica de los mismos, por lo que las políticas, las medidas y la planificación económicas no puede estar al margen de los argumentos morales.
Los principios, normas e ideales morales de la sociedad y los individuos orientan la conducta, un acercamiento a ellos desde la economía posibilita un mejor funcionamiento de esta, expresada en actitudes y conductas positivas ante la actividad vital del ser humano.
Desde el nivel instrumental la Ética aporta a la educación económica los elementos necesarios para que ante los conflictos y dilemas morales relacionados con la cultura económica que se presentan en la vida cotidiana, los individuos realicen su elección moral, sus proyectos de vida y desarrollen mediante el proceso de educación moral ciertas habilidades y competencias para la actuación transformadora de la sociedad.
Desempeña un papel esencial en la conciencia moral, la formación de valores intrínsecos a partir del conocimiento del legado intelectual y espiritual precedente y presente, que hacen resurgir creadoramente el patrimonio moral, valorándolo, recreándolo nuevamente; así el individuo adquiere la capacidad de crecer como ente moral, conocerse a sí mismo darse a conocer por los demás, autotransformarse y transformar la realidad. Desde este punto de vista, la formación de valores morales relacionados con la cultura económica, favorecen su asimilación influyendo notablemente en la formación de la personalidad que la sociedad aspira en correspondencia con el sistema socioeconómico imperante.
Así puede apreciarse en las concepciones axiológicas desarrolladas por el filósofo cubano J. R. Fabelo Corso[ix], quien plantea que a partir de la significación social de cada resultado de la actividad humana, se conforma en correspondencia con los intereses de la clase social que detenta el poder político un “sistema objetivo de valores” que es dinámico, cambiante y depende de las condiciones históricas. Según el autor, no siempre hay coincidencia entre el sistema objetivo de valores y el reflejo individual y colectivo, cada sujeto conforma su propio “sistema subjetivo de valores”; por ello la sociedad debe organizarse y funcionar sobre la base de un “sistema de valores instituidos y reconocidos oficialmente.”
De este modo, en las relaciones sociales actúan toda una serie de mecanismos de regulación y autorregulación que aseguran la reproducción y desarrollo de los valores instituidos, de los cuales emana la ideología oficial, ellos son: los mecanismos económicos, las instituciones políticas, el derecho y la moral; todos ellos en interrelación dialéctica participan del proceso de “internalización de las condiciones externas a las internas en la actividad psíquica humana”[x] mediante procesos educativos de influencias sociales donde la escuela, el maestro, los compañeros, la familia, la comunidad y las organizaciones sociales y políticas, actúan también como reguladores de la actividad y la conducta del individuo. Este análisis desde la psicología de orientación dialéctico materialista permitió encontrar en el enfoque histórico – cultural, la categoría apropiación de la cultura condicionada a determinantes económicas y sociales.
Desde esta perspectiva; el aprendizaje de los conocimientos, habilidades, destrezas y valores que implican el desarrollo de la conciencia económica es un proceso sujeto a la regulación psíquica que alcanza un nivel superior cuando es activo y significativo, o sea cuando se establecen relaciones entre lo aprendido y los nuevos contenidos, lo afectivo y lo motivacional – volitivo con la vida de las personas, adquiriendo entonces un carácter autorregulado donde el mediador fundamental es el profesor, que partiendo de una intención educativa, guía y orienta el aprendizaje hacia el desarrollo de una conciencia económica en correspondencia con los intereses políticos e ideológicos de la sociedad.
Por ello, aunque la educación económica parte de un enfoque ético, axiológico y humanista, no puede perder de vista los factores psicopedagógicos que en ella inciden.
Es difícil hablar de educación económica sin tener en cuenta el pensamiento económico, político y moral de Ernesto Che Guevara, en su interrelación dialéctica, este ideario se articula con lo educativo al proyectar un ideal de “hombre nuevo” para la construcción de esta sociedad, expresado en la dialéctica del ser – deber ser – ideal como elemento clave para el desarrollo moral de los individuos. Este “hombre nuevo”, según el Che[xi], debe ser integral; su desarrollo se alcanza a partir de un proceso dialéctico de formación de la personalidad que implique la superación con respecto a la sociedad anterior.
Coincide con Vigostky, al tener en cuenta el carácter histórico – concreto del proceso de formación de la personalidad, el Che tuvo en cuenta además el papel de la personalidad en la historia y la conversión del individuo en personalidad a partir de su papel activo en la sociedad.
Al considerar al individuo como único e irrepetible pero miembro de una comunidad, en la cual es el actor principal, establece una correlación dialéctica entre individuo – sociedad y al considerarlo como un producto no acabado no sólo retoma la idea de la educación permanente presente en casi todo el pensamiento educativo cubano sino que además hace notar la necesidad de influencias educativas, donde “el otro” de Vigotsky aparece de forma implícita.
Guevara considera que el proceso educativo es doble, en tanto es un proceso de educación y autoeducación donde la sociedad tiene la responsabilidad de ejercer influencias educativas: directa o indirecta, de forma consciente e inconsciente sobre sus miembros al mismo tiempo que el individuo tiene que autoeducarse en la actividad desarrollando su conciencia individual.
En este sentido, el Che comprendió que la transformación interna de los individuos se produce a través de la educación en la actividad y para el trabajo social; así, el aprendizaje ocurre bajo las influencias del medio y a través de la interiorización consciente de estas, lo cual implica un autodesarrollo que conduce al crecimiento personal.
El análisis realizado permite concluir que el enfoque ético – axiológico y humanista de la educación económica socialista, es integrador, a través del mismo la Educación Económica puede alcanzar su finalidad, lo que implica además integrar los valores de la cultura económica al aprendizaje de manera intencionada y consciente porque “el valor es también conocimiento, pero es algo más, es sentimiento y afectividad en el individuo”[xii]
Todo lo anterior, permite señalar que a partir de los principios de la moral socialista, los docentes pueden realizar un trabajo de formación de los valores espirituales relacionados con la cultura económica en el proceso de enseñanza aprendizaje, teniendo en cuenta que éstos constituyen significaciones positivas de los hechos, fenómenos, procesos y relaciones que tienen lugar en el proceso de producción, distribución, cambio y consumo de los bienes materiales y servicios, están condicionados por la experiencia práctica y las condiciones económicas y sociales existentes, como componentes de la ideología económica y expresión de la cultura económica, se forman en el proceso de intercambio en la creación material y espiritual de los individuos, grupos, clases sociales o sociedad en general, mediante influencias educativas que posibilitan su interiorización para asumir modos de actuación conscientes en los procesos relacionados con la vida económica.
Valores espirituales relacionados con la cultura económica.
· Ahorro de recursos económicos y humanos.
· Productividad del trabajo.
· Eficiencia económica.
· Racionalidad en el consumo sostenible de los recursos naturales y materiales.
· Amor por el trabajo.
· Creatividad y participación social.
· Disciplina laboral y social.
· Responsabilidad en y para el trabajo.
· Responsabilidad social y material.
· Compromiso con el desarrollo económico y social del país.
· Cumplimiento del deber de contribuir con su trabajo al desarrollo de la sociedad.
· Cuidado y custodia de la propiedad social socialista.
· Sentimiento de copropietario colectivo de los medios de producción fundamentales.
· Cooperación profesional con otros pueblos y entre colegas.
· Actitud activa ante la solución de los problemas económicos de la sociedad.
· Espíritu crítico ante el desvío de recursos, la malversación y las ilegalidades económicas.
· Justicia en el trato a personas en desventajas físicas, económicas y sociales.
· Optimismo, sencillez, ejemplaridad, firmeza en las ideas.
Para el trabajo de formación de los valores morales relacionados con la cultura económica los docentes deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
• La necesidad de apropiarse de conocimientos económicos generales mediante la superación y autosuperación sistemática.
• Que la cultura económica no se agota con la adquisición de conocimientos, implica además su concientización. La conciencia económica socialista debe propiciar comportamientos sociales positivos para el bien de la sociedad.
• La importancia de adquirir habilidades profesionales para incidir intencionalmente en el desarrollo de la conciencia y cultura económicas de los estudiantes.
• En el socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas para la actividad económica y laboral con los valores y modos de actuación positivos, es lo que hace efectiva la conciencia económica.
Desde el punto de vista metodológico, ha de tomarse en cuenta:
• El enfoque ético, axiológico y humanista expresado en la intencionalidad político – ideológica del proceso de enseñanza aprendizaje lo que permite integrar en sí mismo lo cognitivo, lo afectivo – valorativo y lo actitudinal para la formación integral de la personalidad.
§ El establecimiento de relaciones interdisciplinarias como una vía para reflejar conscientemente la realidad tal cual es, mediante la reflexión individual y colectiva.
• La necesidad de una organización didáctica sistémica y desarrolladora que favorezca el establecimiento de relaciones significativas para la integración de conocimientos, habilidades, valores, actitudes y métodos de diferentes disciplinas.
Las vías fundamentales para el trabajo con los valores espirituales relacionados con la cultura económica en la escuela son: la clase, las actividades extractase y extraescolares, el vínculo escuela - familia – comunidad y el trabajo político – ideológico como elemento integrador, entendido éste como la actividad ideológica consciente que contribuye a la solución de problemas que dificultan la continuidad y desarrollo del sistema socioeconómico y político vigente a partir de la atención diferenciada a los sujetos para garantizar el desarrollo humano en correspondencia con la ideología dominante.
Todas las asignaturas cuentan con grandes potencialidades para el desarrollo de la cultura económica en los estudiantes, sólo hay que encontrar los nexos. Sin embargo este potencial no se agota en el aula; actividades como el trabajo socialmente útil, ya sea en la campaña contra los vectores, en las tareas de embellecimiento escolar o en prácticas de producción, pueden ser óptimamente aprovechadas para estos fines educativos, cuya efectividad requiere:
• Explicar al estudiante la importancia de la tarea y no sólo las acciones a ejecutar.
• Estimular la participación consciente y no formal de los estudiantes en la actividad.
• Valorar con los estudiante el aporte económico y social de la actividad que realizan no sólo cualitativamente sino también con cifras y datos que revelen el porcentaje de lo producido
• Estimular a los estudiantes de mejores resultados
Estas y otras acciones pueden contribuir al desarrollo de actitudes positivas ante el trabajo, compromiso social, disciplina laboral, participación social y otros valores de la cultura económica.
La relación escuela – familia – comunidad es una vía muy importante en este trabajo, el docente debe considerar que la familia es el primer eslabón de la cadena educativa, por lo que la realización del diagnóstico socioeconómico del medio familiar en que se desenvuelve el estudiante a partir de indicadores que permitan caracterizar al estudiante a partir de la procedencia social, solvencia económica y calidad informativa.
Las visitas dirigidas con una intención educativa previamente planificada a centros de producción o servicios enclavados en la comunidad del escolar, contribuye a la adquisición de conocimientos económicos y laborales, a la orientación profesional y a ejercitar la valoración y el pensamiento crítico, estimula la participación social en la solución de los problemas económicos, puede contribuir a desarrollar sentimientos de amor y admiración por los trabajadores y el trabajo, entre otros valores de la cultura económica.
Existen otras vías menos formales para la realización de este trabajo, entre ellas: concursos, talleres, mesas redondas, dramatizaciones, confección de códigos de ética, encuentros de conocimientos, exposiciones gráficas y otras a partir de la creatividad del docente.
Conclusiones
Cuando se argumenta que una de las tareas de la Ética es la educación moral, se alude también a la necesidad social de formar determinadas concepciones y valores morales, así la moral como forma de la conciencia social penetra la totalidad de las relaciones humanas, incluyendo la formación de la personalidad, de ahí que la Ética como disciplina lleva implícito el aspecto formativo. En la relación Economía – Ética el elemento mediador es el trabajo, que constituye un valor económico y al mismo tiempo un valor social y moral.
El factor económico es esencial en la perspectiva de recuperar el trabajo como valor económico, pero no puede desligarse de lo ético en lo que respecta a la dignificación del trabajo como valor social, la formación de sentimientos de amor al trabajo y de propietarios colectivos, lo cual sólo es posible mediante la apropiación de la cultura socialista, así el fomento y desarrollo de la cultura económica entre los educadores es un paso importante para el logro de estos objetivos.
La moral al ser reflejo de las condiciones materiales en que viven los hombres y mujeres, de las relaciones económicas en una sociedad dada, influye en el desarrollo de la conciencia económica del pueblo al exigirle una actitud y conducta determinada ante el trabajo, en correspondencia con las necesidades económicas, contribuyendo al logro de mejores resultados en este sentido.
La formación de los valores espirituales relacionados con la cultura económica constituye la base de la formación político – ideológica e integral de las nuevas generaciones que garantizarán la continuidad del socialismo. Así en el proceso de enseñanza aprendizaje debe hacerse más efectivo el trabajo de educación en los valores de la cultura económica, para ello la preparación del profesor debe ser consciente y auténtica
Todas las asignaturas pueden contribuir a la formación de los valores de la cultura económica a partir de la articulación del enfoque ético – axiológico de la educación con el carácter interdisciplinario y desarrollador de la misma.
Referencias Bibliográficas
[i]Cabrera Elejalde O: ¿Qué cultura económica necesitamos hoy? 2004 www.nodo50.org/cubasigloxxi/ o www.filosofia.cu
[ii]Castro Ruz F: Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana.1987. P, 40.
[iii] Castro Ruz F: Discurso pronunciado en el Acto Clausura del Congreso de los Trabajadores de la Construcción, el 29 de mayo de 1960. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[iv] Castro Ruz F: Discurso en Conmemoración del XI Aniversario de los CDR, el 28 de septiembre de 1971. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[v] Ver Cabrera Elejalde O. R: La superación profesioanl para la apropiación de la cultura económica por los docentes de la Facultad de Formación de Profesores para la Enseñanza Media Superior. Tesis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2006.
[vi] Entre los autores que se han destacado en el análisis se encuentran: Marx C. (1966,1973,1975,1976,1979), Engels F. (1970,1976,1979), Lenin V. I. (1963,1990), Gramsci A. (1997), Rodríguez Simón (1771 – 1854), Martí José (1853 -1895), Makarenko A. (1888-1939), Krupskaia N. (1957) Vigostky l.S. (1987), Bozhovich L. I. (1985), Leontiev A. (1987), Guevara E. (1988,1990), Castro Ruz F. (De La Historia me Absolverá a los últimos discursos), Peña y P. Guerra (1990), Martínez O. (1996), Reyes Olga L. (1998), Hart A. (2000, 2001), Fabelo J. R (1996 – 2003),Chacón Nancy (2002), Bombino L (2004) Güemez M (2005), Silva R. (2005), Cárdenas Y. (2006), Cabrera O. R. (2006) y otros .
[vii] “Concepción integradora de los fundamentos de la Ética sobre la moral y los valores como elementos consustanciales a la esencia de los seres humanos...En su carácter científico, teórico, metodológico y práctico, este enfoque de naturaleza valorativa se introduce al tenerlo en cuenta en los estudios y análisis de los hechos o procesos sociales”… Chacón N: Educación en valores en la formación permanete y en el trabajo sindical: experiencia cubana. Órgano Editor EDUCACIÓN CUBANA. MINED. 2007. P, 33.
[viii] Bombino L: ¿De qué Ética hablamos? En Colectivo de autores Por una nueva Ética. ED Félix Varela. La Habana, 2004. P, 9 – 23.
[ix] Ver Fabelo Corso J.R : La formación de valores en las nuevas generaciones. Ciencias Sociales. La Habana. 1996 y Los valores y sus desafíos actuales. Ed José Martí. La Habana. 2003.
[x] Vigotsky I.S: Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores. Editorial Científico Técnica, La Habana. 1987. P, 92.
[xi] Ver Guevara E: El socialismo y el hombre en Cuba. Editora Política. La Habana. 1988.
[xii] Silva R: Modelo pedagógico para la formación cuidadana de los maestros primarios. Tsis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2005.
“La dimensión ética del pensamiento económico de Fidel Castro
pensamiento económico de Fidel
Castro”.
Dra.C. Olga Rosa Cabrera Elejalde
Profesora Titular. ISPEJV.
olgarosace@ispejv.rimed.cu
El pensamiento económico de Fidel Castro es tan abarcador que resulta
imposible resumirlo en cortas cuartillas, teniendo en cuenta además que el
mismo sale a la luz en su integración dialéctica con las ideas políticas, éticas y
educativas de un líder revolucionario que desde muy temprana edad se propuso
transformar la sociedad.
Las concepciones expuestas por Fidel Castro relacionadas con las temáticas
económico sociales, constituyen armas para la compresión de la realidad
económica actual en tanto expresan temas medulares de la teoría y la práctica
del socialismo desde la perspectiva de la realidad cubana, poniendo el acento en
aspectos del modelo de la economía cubana y sus particularidades en el
contexto de la economía mundial.
Como expresión, síntesis y superación del pensamiento revolucionario cubano
que le sirvió de fuente, hereda todo el legado que en materia de cultura
económica la humanidad ha producido, tiene como soporte ideológico la doctrina
económica marxista – leninista, las ideas económicas de pensadores marxistas
que suceden a los clásicos y la fortaleza de una cultura económica basada en
ideas nacionalistas, antiimperialistas y latinoamericanistas reflejada en las obras
de destacados pensadores como José Martí, Julio A. Mella, Antonio Guiteras,
Carlos R. Rodríguez, Ernesto Guevara y otros.
Así, en la Ideología de la Revolución Cubana, el pensamiento económico se teje
con el quehacer político - social y el enfoque ético – axiológico de los ideólogos
más destacados de todos los tiempos, en el pensamiento económico cultural del
pueblo cubano la concepción sobre el desarrollo económico aparece
estrechamente vinculado al desarrollo social, a la política, a la defensa de la
nación, la soberanía, la dignidad y la independencia, de ahí que una regularidad
del pensamiento revolucionario cubano es la interacción Economía - Política -
Ética1
El presente trabajo se propone valorar la dimensión ética del pensamiento
económico de Fidel Castro, para lograrlo se realiza un breve análisis de las
ideas esenciales que marcan pautas en el sentido antes expuesto.
Una arista importante en este análisis lo constituye la importancia que Fidel
Castro otorga a la educación económica y laboral para el desarrollo del país.
Cuando en 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana expresó: “La
Revolución tiene que explicarles a los trabajadores los problemas económicos
para que ningún trabajador ignore las realidades económicas de la nación, las
realidades económicas de la producción, los medios correctos para elevar el
estándar de vida del pueblo”;2 estaba trazando las líneas esenciales de la
educación económica para la construcción del socialismo.
Un nuevo horizonte que comienza con la transformación cultural integral para
superar la realidad capitalista y, una nueva ética que se oponga a la injusticia,
al individualismo, al consumismo hedonista y la despiadada competencia.
Con un profundo sentido martiano, expone que: “Educar es preparar para la
vida, comprenderla en sus esencias fundamentales, de manera que la vida sea
algo que para el hombre tenga siempre un sentido, sea un incesante motivo de
esfuerzo, de lucha, de entusiasmo”. 3 Al comprender que la educación para la
vida implica enseñar al hombre la producción de los bienes materiales y que
estos bienes materiales hay que crearlos con esfuerzo, “una nueva dimensión de
la satisfacción humana, …de la valoración de las cosas,... que explica la ventaja
del reencuentro del hombre con sus bienes”.4
En este discurso, Fidel Castro explica su concepción de educar para la vida
basada esencialmente en la educación económica, la educación para el trabajo
y en el trabajo, que despierte en el ser humano satisfacción, goce y placer por la
obra realizada que va más allá del esfuerzo físico realizado hacia la creación de
estados de ánimo favorables a la motivación, el entusiasmo, sin una sombra de
egoísmo y lleno de generosidad.
Muy latente en este pensamiento la herencia martiana, tanto en Fidel como en
Martí, el trabajo ocupa un lugar esencial en ambos pensadores, es el hilo
conductor para la comprensión de la esencia humana, no sólo es fuente de
riquezas, es también felicidad y satisfacción, es una vía de crecimiento
espiritual. Al decir: “éste sol del trabajo, esta paz del bienestar…de una
población laboriosa”,5 José Martí comprende el valor económico, social y ético
del trabajo, así eleva esta categoría a un plano superior, aspecto este presente
en el pensamiento y quehacer revolucionario de Fidel Castro.
Para Fidel, nada educa y autoeduca más al individuo que su participación en la
solución de los problemas, el conocimiento de los mismos y la divulgación en la
medida que se realiza el trabajo. En este sentido plantea: “consideramos esa
educación para la vida y para el trabajo algo absolutamente esencial de la
pedagogía revolucionaria, en un concepto inseparable de la pedagogía
revolucionaria: el hábito de trabajar como algo natural, normal.”
El vínculo entre Economía y Educación presente en esta idea está mediado por
la Ideología en su sentido más amplio. Así, en el Tercer Congreso del PCC,
planteó: “La educación económica, la disciplina laboral, la conciencia y la
cultura de productores, continuarán siendo en el futuro propósitos cardinales de
la educación ideológica.”6
Lo anterior implica la necesidad de integrar los valores espirituales
relacionados con la cultura económica al aprendizaje, de manera intencionada
y consciente. O sea, introducir la búsqueda de la significación social de los
hechos, fenómenos, procesos y relaciones que tienen lugar en la producción,
distribución, cambio y consumo de los bienes materiales y servicios, que están
condicionados por la experiencia práctica, mediante influencias educativas que
posibiliten su interiorización para asumir modos de actuación conscientes en
los procesos relacionados con la vida económica.
En su obra trabaja valores como: sentimiento de copropietarios colectivos,
ahorro, eficiencia, responsabilidad, laboriosidad, cooperación, disciplina laboral
y calidad.
En la década del 70 del siglo XX muestra de su capacidad para captar la
interrelación dialéctica entre Economía, Política y Ética al analizar la crisis
económica y social del mundo, lo que le permite una década después
emprender la lucha y esbozar las más brillantes ideas acerca del dilema de la
Deuda Externa y el Nuevo Orden Internacional con argumentos irrefutables
desde el punto de vista económico, matemático, social y ético acerca de la
imposibilidad de su pago por los países subdesarrollados.
Al plantear: “… Es un crimen emplear el dinero para entregárselo a los que nos
han saqueado durante siglos…basta tener una ética elemental, para decir que
eso no es justo…eso atenta contra los más elementales principios de la moral.”7
El compañero Fidel deja claro que resulta imposible valorar las situaciones
económicas al margen de sus implicaciones éticas y morales.
En los años 90 del pasado siglo, realiza un análisis crítico intenso acerca de la
globalización neoliberal, las consecuencias económicas, sociales y ecológicas
que de ella se desprenden, así como en el deterioro de valores éticos
universales como la equidad, la soberanía y la solidaridad.
El papel de la ética y la moral en la transformación de la sociedad, se imbrica en
su concepción dialéctica acerca del papel de los políticos en la solución de los
problemas más acuciantes del ser humano: los económicos, por ello reitera la
idea de que “los economistas deben ser políticos y los políticos deben serlo con
un mínimo de conocimientos económicos”8, ya que esta es la base realmente
sobre la cual se está jugando el destino de la humanidad y se desarrollan las
luchas.
Fidel Castro, en varios de sus discursos ha explicado con claridad la importancia
y significado de la conciencia económica para la construcción del socialismo, al
respecto planteó: “nosotros debemos utilizar la conciencia como arma
fundamental en el desarrollo de las fuerzas productivas, que es lo que se ha
definido con la frase: vamos a crear riquezas con la conciencia y no conciencia
con las riquezas”9, sosteniendo este concepto como una línea en su
pensamiento, profundiza en el papel de las ideas en estrecha relación con las
condiciones materiales que las determinan; así, la actual Batalla de Ideas implica
“realizaciones concretas”.
Es incuestionable su valor metodológico de estas ideas para el desarrollo
económico y social del país, ya que ofrecen una vía para comprender la
importancia de la relación entre la economía y las ideas para transformar la
sociedad.
En los primeros años del siglo XXI, refuerza la tesis de la unidad del desarrollo
económico y social para la construcción socialista, así como su impacto en el
capital humano. Su pensamiento económico desde el punto de vista de la
política interna ha estado matizado por su énfasis en el desarrollo de la cultura y
conciencia económicas del pueblo, resaltando la importancia de la formación de
valores ético – económicos como: el ahorro y la eficiencia.
Entrando el Tercer Milenio, el pensamiento revolucionario de Fidel Castro, hace
más notable la síntesis creadora de la obra de la Revolución Cubana,
estrechando los vínculos entre economía, educación y cultura. Así, su
concepción sobre el capital humano desde una perspectiva dialéctico
materialista y martiana alcanza una dimensión pedagógica que se expresa en:
• La escuela como institución social que organiza y dirige la formación del
capital humano en Cuba.
• El rol del educador como único profesional preparado para ejercer la
función social de guiar y dirigir este proceso en la escuela.
• Se expresa el vínculo entre el desarrollo humano y la formación de la
personalidad en correspondencia con la época que le ha tocado vivir.
• Plantea la necesidad de la apropiación de una cultura general integral
mediante influencias educativas intencionales.
• Resalta el papel de la formación de valores ético – morales en la
formación del capital humano.
De este modo, el ser humano enriquecido aporta un valor agregado al servicio
que presta, que no es sólo económico; es esencialmente ético – moral. Este
valor agregado tiene un carácter social y su beneficio no es individual sino
colectivo, para toda la humanidad, haciendo valer la máxima martiana “Patria es
humanidad”, hoy se comparte el capital humano con otros pueblos.
Su esencia es verdaderamente humanista, no tiene por base el sentido mercantil
ni el afán de riquezas. Su premisa básica es la existencia de un Estado que se
ocupa y preocupa por su formación, renovación y desarrollo mediante la
inversión en programas sociales que enriquecen al individuo para beneficio de
toda la humanidad.
“¿Dónde está el secreto? En el hecho real de que el capital humano puede más
que el capital financiero. Capital humano implica no sólo conocimientos, sino
también ―y muy esencialmente― conciencia, ética, solidaridad, sentimientos
verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo, y la capacidad de
hacer mucho con muy poco”. 10
Así, la calidad humana con que cuenta la Revolución Cubana incluye factores
como: las capacidades, habilidades, conocimientos y cultura, los valores, el
sentido de pertenencia, compromiso, responsabilidad.
Su preocupación por los problemas medio ambientales, que tienen sus
principales causas en el aspecto económico, también están perneados de un
enfoque ético para la comprensión de los efectos ellos causan en el ser humano.
Así, las reflexiones acerca del auge que en los últimos años ha adquirido la
producción de biocombustibles a partir de los alimentos, en el último semestre
del año 2007 han dado su luz para seguir iluminando el camino de aquellos que
no desmayan en la lucha por un mundo mejor. Ellas dan continuidad a un
pensamiento coherente y consecuente en la preocupación por el ser humano y
el medio ambiente, presente en más de un centenar de discursos pronunciados
por el máximo líder de la Revolución Cubana.
La disyuntiva biocombustibles vs hambre, ocupa hoy uno de los lugares
centrales en los principales medios de comunicación a escala internacional.
Ya en su libro: “La crisis económica y social del mundo”, Fidel Castro llamó la
atención acerca de la utilización del término “crisis energética” asociado al
agotamiento de los hidrocarburos en el planeta, cuando en realidad se trataba
de “una crisis de los irracionales patrones de consumo establecidos por los
monopolios, y que expresa la ineficiencia del actual orden económico
internacional para sostener la estructura del suministro de recursos energéticos
primarios”.11
Esta idea comprendida desde su enfoque ético-moral plantea la necesidad de
asumir el ahorro como un valor moral asociado a la economía que implica el
sentido de austeridad y uso racional de los recursos, actuaciones de los
individuos en correspondencia con las condiciones y exigencias económicas de
la sociedad y los patrones de consumo que la misma establece para un
desarrollo sostenible, lo cual demanda modos de actuación como: consumir de
acuerdo a las necesidades reales, mantener hábitos de consumo austeros y
criticar toda manifestación de derroche.
Sin embargo, la solución encontrada por muchos países dista de este enfoque y
se cubre tras un telón verde que se destiñe ante los propósitos reales.
Fidel Castro en sus reflexiones del 3 de abril del 2007 pregunta: “¿Dónde y
quiénes van a suministrar los más de 500 millones de toneladas de maíz y otros
cereales que Estados Unidos, Europa y los países ricos necesitan para producir
la cantidad de galones de etanol que las grandes empresas norteamericanas y
de otros países exigen como contrapartida de sus cuantiosas inversiones?
¿Dónde y quiénes van a producir la soya, las semillas de girasol y colza, cuyos
aceites esenciales esos mismos países ricos van a convertir en combustible?”12
La respuesta está en lo que viene ocurriendo hace muchos siglos: el
financiamiento por parte de los países subdesarrollados del mundo desarrollado.
De este modo, la vieja contradicción entre el Norte y el Sur adquiere una nueva
manifestación para seguir avasallando a los países menos avanzados.
Consideraciones finales
El carácter integral e integrador del pensamiento y la obra revolucionaria de Fidel
Castro implica comprender su pensamiento económico en estrecha relación
dialéctica con sus ideas políticas, éticas y educativas.
La dimensión ético – moral del pensamiento económico de Fidel Castro se
expresa en la idea de la solución de los problemas económicos que azotan a la
humanidad pasan también por la solución de los grandes conflictos y dilemas
morales que surgen como consecuencia de ellos.
El enfoque ético – axiológico presente en el pensamiento de Fidel Castro no
tiene solo un sentido ideológico sino que se erige en un método de análisis para
el estudio y comprensión de los problemas sociales y para la transformación del
individuo y la sociedad.
Referencias bibliográficas
1 Cabrera Elejalde Olga R: La Superación profesional para la apropiación de la cultura
económica por los docentes. Tesis Doctoral. ISPEJV. La Habana. 2006, pp 53.
2 Castro Ruz F: Discurso pronunciado en el Acto Clausura del Congreso de los Trabajadores de
la Construcción, el 29 de mayo de 1960. En www.cuba.w/gobierno/discursos⁄
3 Castro Ruz F: Discurso en Conmemoración del XI Aniversario de los CDR, el 28 de
septiembre de 1971, pp 17. En www.cuba.w/gobierno/discursos⁄
4 Ibidem
5 Martí José: Progreso de Córdoba. Revista Universal de Mexico, octubre 21 de 1875. En
Obras Completas. Ed Nacional de Cuba. La Habana 1963T 6, pp 348.
6 Castro Ruz Fidel: Ideología,conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp
64.
7 Castro Ruz F: Encuentro sobre la deuda externa. 1985
8 Castro Ruz F: Encuentro de economistas. La Habana. 1998. www.cuba.w ⁄gobierno ⁄discursos⁄
9 Castro Ruz F: Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp 40.
10 Castro Ruz Fidel: Discurso pronunciado en el acto con motivo de la primera graduación de la
Escuela Latinoamericana de Medicina. 20 de agosto de 2005. Tomado de Sitio Web
www.cuba.w ⁄gobierno ⁄discursos⁄
11 Castro Ruz Fidel: La crisis económica y social del mundo. Oficina de Publicaciones del
Consejo de Estado. La Habana. 1983, p 157.
12 Castro Ruz Fidel: la internacionalización del genocidio. En Periódico Gramma. 4 de abril de
2007.
viernes, 9 de enero de 2009
VINCULACIÓN TEORÍA Y PRÁCTICA. ¿PRINCIPIO INTEGRADOR DE LA PEDAGOGÍA CUBANA?
Dra. C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
olgarosace@ispejv.rimed.cu
olgarosacabreraelejalde@yahoo.es
Dra. C. Nancy Chacón Arteaga.
nancychacónarteaga@yahoo.es
La educación, es uno de los pilares fundamentales de las transformaciones políticas, económicas y sociales que tienen lugar en Cuba desde el triunfo revolucionario de 1959, siendo esta una de las principales actividades de la sociedad en construcción y constante renovación, ha experimentado la realización de tres momentos revolucionarios: el primero se inicia con la Campaña de Alfabetización que concluyó exitosamente en 1961, el segundo tuvo lugar en la década de 1970 con la creación del Destacamento Pedagógico “Manuel A. Doménech” y la actual etapa revolucionaria iniciada en las años 2000.
Estos momentos se caracterizan por la puesta en práctica de las ideas que van surgiendo como consecuencia de las necesidades y aspiraciones de la realidad concreta.
¿Qué papel desempeña la práctica en la conformación de un cuerpo teórico de la Pedagogía Cubana? ¿Se ha sobrevalorado la práctica en detrimento de la teoría pedagógica en Cuba? O ¿La vinculación Teoría – Práctica ha fungido como el principio integrador de la Pedagogía Cubana?
El material que a continuación se presenta tiene la intención de polemizar acerca del carácter integrador del vínculo teoría y práctica en el sistema de principios que rige la Escuela Varona teniendo en cuenta los fundamentos filosóficos, éticos sociológicos y pedagógicos que lo sustenta.
Desde el punto de vista de la filosofía dialéctico materialista, un principio es el punto de partida, la idea rectora que es elaborada a partir del conocimiento y generalización de nexos objetivos existentes en la realidad y los resultados de la práctica histórico – social, es aplicable a todos los fenómenos que se producen en la esfera de la que ha sido abstraído, forma parte de la teoría y orienta la actividad teórica y práctica del sujeto.[1]
Los principios constituyen enunciados teóricos, que al definir una posición filosófica o una tendencia del desarrollo en su expresión conceptual deben ser objeto de explicación y demostración en el proceso del razonamiento científico, su función es relevar la dialéctica de la realidad objetiva, el proceso de producción de conocimientos y la función activa y creadora de estos.
La epistemología dialéctica materialista; tiene como principio estructurador la unidad de la dialéctica, la lógica y la teoría del conocimiento, implica entender la práctica como punto de partida y fin del conocimiento y como criterio valorativo de su veracidad. Así, la práctica constituye la actividad de los hombres que asegura la existencia y el desarrollo de la sociedad, el proceso objetivo de producción material, y la actividad transformadora revolucionaria de las clases que conduce al cambio.
“La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica”. [2] Es decir en el curso de la transformación de la naturaleza y la sociedad el ser humano se enfrenta a múltiples contradicciones, al tomar conciencia de ellas las convierte en un problema que es necesario resolver, lo cual estimula el conocimiento. De ahí el conocido planteamiento de Engels: “Cuando la sociedad tiene una necesidad técnica, ella ayuda más a la ciencia que diez universidades”.[3]
De igual modo, el fin supremo del conocimiento es servir a la práctica y en el curso de su aplicación, los conocimientos se verifican, completan, rectifican, se desarrollan y progresan. Sin embargo, siendo condicionados por la práctica en su nacimiento, desarrollo y realización, los conocimientos tienen una relativa independencia de ella, la cual se pone de manifiesto en su posibilidad de adelantarse a la práctica, o por el contrario retrasarse a ella, por lo que pueden contribuir a su avance o frenarlo.
Por otro lado en esta relación dialéctica teoría – práctica hay que tener en cuenta que la primera tiene regularidades específicas: la lógica particular de su desenvolvimiento que no es idéntica a la práctica social.
La teoría es el resultado de la producción espiritual social sistematizada que surge al establecerse relaciones lógicas entre diferentes generalizaciones y explicación sistemática de determinados aspectos de la realidad. La elaboración de una teoría requiere de distintas etapas de madurez que transitan desde la definición de conceptos, formulaciones generalizadoras, hipótesis y leyes relacionadas entre sí hasta la conformación de un todo único. Esta unificación implica además la modificación de algunos de sus elementos y la incorporación de otros, por lo que no constituye la simple suma de los conocimientos adquiridos.
Así, las teorías científicas deben analizarse desde dos puntos de vista: en su forma acabada, que implica las concatenaciones lógicas entre elementos aislados y desde la perspectiva de su aparición y desarrollo, que presupone un análisis histórico de la correspondiente ciencia y la aplicación de métodos de investigación científica.
Toda teoría presupone la aparición de una nueva, pues ella constituye un salto en el desarrollo científico. La no comprensión de esta dialéctica por la comunidad científica puede frenar el desarrollo y la explicación de fenómenos nuevos que la propia teoría puede predecir. Ella se diferencia de la práctica pues constituye su reflejo, es una reproducción mental, ideal de la realidad objetiva. Sin embargo, se hallan indisolublemente ligadas, la práctica al plantearle problemas que necesariamente requieren de solución constituye uno de sus componentes orgánicos.
¿De qué modo se articulan en una teoría las tesis que caracterizan diversas facetas del objeto? ¿En qué momento el conocimiento se transforma en teoría?
La sistematización del conocimiento no es una simple suma de conceptos, juicios y razonamientos sueltos, sino una síntesis en su forma más alta estrechamente relacionada con el análisis de cada una de sus partes.
La idea, es una de las formas de sistematización del conocimiento científico que por su carácter sintético – integrador cumple un papel esencial en la conformación de una teoría, expresándose como ideal gnoseológico, valorativo, práctico y comunicativo. Ella se determina y concreta en los principios, leyes y categorías, capta la tendencia del desarrollo, por ello no sólo refleja lo que existe sino también lo que debe ser.
Por último, la práctica como criterio valorativo de veracidad del conocimiento expresa que las relaciones valorativas que establece el ser humano con el mundo que le rodea; brota de la actividad práctica y parten del conocimiento de las propiedades de los objetos y fenómenos que satisfacen sus necesidades tanto materiales como espirituales.
De este modo, la valoración constituye el eslabón de enlace entre el conocimiento y la práctica, la concientización de la significación del objeto para el individuo, la asimilación de las relaciones entre las necesidades propias y las cualidades de los objetos que las satisfacen, al constituirse como resultado de las aspiraciones del hombre, expresa su orientación hacia el futuro.
A diferencia del valor que refleja la significación socialmente positiva de las necesidades objetivas del desarrollo social, la valoración es el reflejo en la conciencia humana de la significación, el cual puede ser verdadero o falso en correspondencia con las necesidades, gustos, deseos e inclinaciones del individuo.
Por eso una cosa es el valor de una idea, que depende de su significación para la sociedad y otra la valoración de esa misma idea. El hecho de que la valoración constituya el reflejo de la significación, implica que siempre esté presente una información acerca de las propiedades de los objetos y fenómenos valorados, es decir no se puede valorar sin conocer.
El proceso de valoración incluye una compleja serie de condiciones intelectuales y afectivas que suponen: la toma de decisiones, la estimación y la actuación. Las personas valoran al preferir, al estimar, al elegir unas cosas en lugar de otras, al formular metas y propósitos personales.
Las valoraciones se expresan mediante creencias, intereses, sentimientos, convicciones, actitudes, juicios de valor y acciones. Desde el punto de vista ético, la importancia del proceso de valoración deriva de su fuerza orientadora en aras de una moral autónoma del ser humano.
Estas relaciones valorativas forman parte de un sistema más amplio de relaciones sociales que constituyen la esencia del ser humano y la concreción de su actividad práctica, así en la relación sujeto – sujeto tiene lugar el intercambio de actividad y conducta humana tanto en la vida espiritual como material: la comunicación, que es social por su contenido y esencia e individual por su forma.
No sólo reflexionando desde el punto de vista filosófico – epistemológico se encuentran argumentos para explicar el carácter integrador del principio de vinculación teoría- práctica, también la Ética como ciencia filosófica que estudia la moral y que tiene entre sus componentes a la conciencia moral (principios, normas, valores, convicciones), la actividad moral (actitudes, conducta) y las relaciones morales, todos ellos determinados por las condiciones materiales de producción brinda fundamentos al respecto.
Esta ciencia desde el nivel teórico – metodológico permite descubrir tras los hechos, actos y comportamientos de los individuos, una explicación teórica.
El nivel normativo de la Ética plantea la importancia de tomar en cuenta las necesidades, intereses, motivos e intenciones que se manifiestan en los actos de conducta moral relacionados con los hechos económicos y la actividad vital condicionada por los intereses de los trabajadores en los resultados del trabajo y hacia el proceso de trabajo y se asocia a la satisfacción de las necesidades individuales y sociales vinculadas entre sí.
El interés hacia el proceso de trabajo se vincula a la motivación del trabajador por crear; así, necesidades, intereses y motivaciones no pueden desligarse, como tampoco es posible creer que el desarrollo de la personalidad en este sentido puede apelar solamente a la moral, el progreso moral de los individuos se objetiva mediante la realización económica de los mismos, por lo que las políticas, las medidas y la planificación económicas no puede estar al margen de los argumentos morales.
Los principios, normas e ideales morales de la sociedad y los individuos orientan la conducta, en este sentido los principios forman la estructura esencial del mundo espiritual, son ideales, propósitos, objetivos que han sido conscientizados a partir de un sistema de valores subjetivos que han sido internalizados por el individuo y representan por tanto su razón de ser.
Desde lo instrumental, esta ciencia aporta los elementos teóricos necesarios para que ante los conflictos y dilemas que se presentan en la vida cotidiana, los individuos realicen su elección moral, sus proyectos de vida y desarrollen mediante el proceso de educación moral ciertas habilidades y competencias para la actuación transformadora de la sociedad.
La moral, como reflejo en la conciencia de las condiciones histórico – concretas de producción penetra todas las esferas de la vida social, orienta y regula la conducta humana, lo cual posibilita que la Ética pueda ser aplicada a las diferentes ciencias encargadas de explicar los acontecimientos sociales e incluso profesionales. La articulación de los argumentos epistemológicos, normativos, axiológicos y deontológicos con los elementos teóricos que emanan de las Éticas Aplicadas, a la vez que amplían el saber de los individuos, pueden hacer de la práctica social una verdadera armonía entre el deber ser y el ser.
Así la Ética Aplicada a la Educación aporta conocimientos teóricos y metodológicos sobre la moral y los valores humanos a la pedagogía para la educación integral de la personalidad y la práctica pedagógica entendida como el “modo de existencia de realidad educativa, a través de la cual los sujetos interactúan entre sí y con el objeto, produciéndose la transformación y autotransformación de los mismos mediante acciones y operaciones que impliquen la apropiación de conocimientos, hábitos, habilidades, valores y actitudes con la intención de satisfacer las necesidades individuales y sociales para la formación integral del ser humano en correspondencia con la ideología dominante”.[4]
Resumiendo se puede plantear que la vinculación teoría – práctica es un principio esencial e integrador de la actividad humana en tanto permite sistematizar, generalizar y organizar en un todo único la producción material y espiritual del ser humano, o sea sintetizar orgánicamente la cultura de la humanidad, apropiarse de ella, construirla y reconstruirla para futuras generaciones.
El legado cultural que hereda la Escuela Varona articula estos fundamentos filosóficos, epistemológicos y éticos que aporta la dialéctica materialista al pensamiento pedagógico, lo cual se expresa en la Teoría y Práctica de los Proyectos de investigación Educativa que se desarrollan en el ISPEJV.
El Proyecto de Investigación Educativa: Ética y profesionalidad del claustro del ISPEJV para la formación humanista de los Licenciados en Educación” (1998 – 2000), asociado al Programa Ramal #1 del MINED, dirigido hacia la Formación de Valores como prioridad primera de la educación cubana, que sustenta el desarrollo y funcionamiento de la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación, fundada en 1996, sostiene la idea que en las nuevas condiciones del mundo globalizado al estilo neoliberal donde se inserta la Revolución Cubana, el profesional de la Educación debe perfeccionar su profesionalidad encaminada al dominio del componente ético, axiológico y humanista de la profesión y a la formación de valores, para preparar a los jóvenes que a su vez se desempeñan como educadores en las escuelas cubanas.
Esta idea además de reflejar la realidad y lo que debe ser, dimana de las propias necesidades prácticas y se realiza en su proceso, al construirse definiciones como: profesionalidad pedagógica, componente humanista en la formación del profesional de la educación, valor moral, protagonismo estudiantil, al establecer relaciones entre estas y los problemas de la Educación no resueltos, establece los retos a la profesionalidad pedagógica, se logra establecer la síntesis de lo objetivo y lo subjetivo contenido en la idea misma.
¿Hasta qué punto esta idea pasa a ser teoría?
Mientras que la idea no madure, no se cristalice, no puede crearse una nueva teoría ni el sistema de conceptos que la forman, cuya función consiste en revelar la idea. Así, “la idea es aprehensión práctico –espiritual de la realidad, es un proceso complejo y contradictorio”[5], cuya concreción se realiza en la medida que supera las mediaciones y emerge como síntesis de lo objetivo y lo subjetivo, porque ella tiene como peculiaridad la función de sintetizar y de ser síntesis al mismo tiempo.
No caben dudas que este camino iniciado por el mencionado proyecto de investigación implica una continuidad y seguimiento a partir de su aplicación práctica y el surgimiento de nuevos conceptos, concatenaciones y valoraciones, en tanto que el despliegue dialéctico de la idea no se reduce al conocimiento de la realidad objetiva, es también reflejo valorativo a través de la práctica social.
Con el perfeccionamiento del socialismo cubano a la entrada del Tercer Milenio y en particular de la Educación que se adentra en la tercera revolución o cambio educativo, el proyecto reporta tres resultados en el 2000, en el 2002 y en el 2004, ya en esta última ocasión como parte del Programa Ramal # 3 del MINED, orientado a la Formación y Superación del personal docente; no obstante la idea sigue siendo la misma, porque la idea no se detiene, avanza hacia nuevas síntesis, hacia nuevas determinaciones concretas, garantizando la continuidad y el sucesivo enriquecimiento hasta lograr la aprehensión de la realidad en su totalidad sintética.
Así, los tres resultados mencionados se encaminan hacia la introducción en la práctica de las definiciones y determinaciones elaboradas mediante la estrategia, se introduce a partir de las direcciones del Trabajo Científico Metodológico y la superación. Dentro de las acciones concebidas y desarrolladas se encuentran:
1. Aplicación del enfoque Axiológico, ético, humanista, a:
· La concepción de la Profesionalidad Pedagógica de los docentes de los ISP, asociada al desempeño y modos de actuación por las vías del trabajo científico metodológico y el sistema de trabajo político – ideológico.
· La concepción de la formación de los profesionales de la educación, en contenidos de la enseñanza, en programas y en el desempeño profesional del pre grado.
· Se elaboraron las dimensiones (sociológica, ideológica, psicológica y curricular) e indicadores para la caracterización integral de los estudiantes, en correspondencia con ello se reelaboraron los instrumentos aplicados por el ICCP.
2. Como referentes teóricos - conceptuales y metodológicos, en otros proyectos de investigación, maestrías y doctorados.
3. Elaboración de medios de enseñanza, folletos de esquemas, vídeos de Televisión Educativa (3), Vídeo clases (7), guías de estudios, CD (3).
4. Elaboración de libros de textos.
5. Capacitación de docentes de los subsistemas y de otros profesionales de Cuba y del extranjero.
· El curso de postgrado sobre el Componente humanista en la formacipon del profesional de la educación donde asistieron 15 docentes en el primer semestre del curso.
· El Diplomado sobre Ética y excelencia del educador, que aún se realiza y donde participan profesores de los diferentes municipios, profesores de las escuelas del PCC, dirigentes sindicales y centros del MINIT.
· Se trabaja por algunos miembros del proyecto en la elaboración de sus tesis de maestría y doctorado, cuyos temas se relacionan con el enfoque ético, axiológico y humanista de la Educación.
· Los resultados fueron presentados en eventos nacionales e internacionales.
6. Colaboraciones con otras Instituciones, asociaciones y organizaciones, del país y extranjeras.
7. Elaboración de cursos virtuales (2).
Mediante encuestas, entrevistas y talleres se realiza la valoración de los resultados de la estrategia introducida por el Proyecto. En la recogida de información y valoraciones realizadas, se evidencian dos tendencias, una progresiva de iniciativas, creatividad y transformaciones, orientada hacia el cambio y otra en la que se presentan barreras, tradicionalismos o reticencia, orientada al conservadurismo, que frena el avance coherente del trabajo en su integridad, así se determinaron las regularidades positivas y las tendencias negativas que permitieron la categorización de la profesionalidad pedagógica en tres niveles:
· Nivel I. Cuenta con los instrumentos pedagógicos para la formación humanista e integral del futuro profesional de la educación, los integra sistémica mente y los introduce de forma integral en el proceso pedagógico.
Conformado por un mediano grupo de docentes que se encuentra en la avanzada de la conducción del proceso docente educativo.
· Nivel II. Tiene información sobre los elementos pedagógicos para la formación humanista e integral de los estudiantes, no los integra sistémica mente, los introduce de forma dispersa o aislada en el proceso pedagógico.
Conformado por un grupo mayoritario de docentes que se encuentran comprometidos con la necesidad de la formación humanista e integral de los estudiantes, incorporados a las tareas y en el proceso de preparación para asumir las mismas.
· Nivel III. No domina los elementos pedagógicos para la formación humanista e integral de los estudiantes, no los integra, ni los introduce en su labor, mantiene una posición de resistencia al cambio, no se siente comprometido con esta labor.
Conformado por un grupo minoritario de docentes de las diferentes áreas.
¿Por considerar como Lenin que el camino que recorre el conocimiento va “de la contemplación viva al pensamiento abstracto y de ahí a la práctica”, podemos decir que en la práctica no se hace teoría?
Una respuesta afirmativa a esta interrogante desmiente la famosa frase enunciada, evidencia una posición mecanicista, reduccionista y metafísica del conocimiento científico.
La evolución de la producción científica va acompañada de un movimiento hacia una mayor reflexividad, que puede conducir a una especie de retroceso crítico sobre sí mismo, sobre su propio principio, sus propios presupuestos a partir de cuestionamientos que surgen de la práctica o de la coyuntura histórica que se presenta como un estado de cosas, oculto por su propia evidencia, que delimita lo pensable y lo impensable y que abre un espacio a las preguntas y las respuestas posibles conducido a la emergencia de un juego social, por lo cual las ciencias sociales no pueden liberarse de las determinantes sociales.
A veces la práctica es mucho más rica que la teoría, como afirma la dialéctica materialista.
Bajo la impronta de la práctica revolucionaria en Cuba, el Proyecto de Investigación Educativa que sustenta el quehacer de la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación, a partir del año 2005 pasa a ser un proyecto de innovación, introducción de resultados y de transformación, de carácter interinstitucional (incorporado a la estrategia de desarrollo de Occidente), manteniendo su carácter multidisciplinario e interdisciplinario, teniendo en cuenta que “la idea es el conocimiento teórico del cual se deduce directamente un fin práctico.”[6]
A partir de la idea sostenida y desarrollada se conforma la estrategia para el proyecto del CITMA: “Ética y desarrollo humano para un mundo mejor”, asociado al Programa Nacional de Sociedad Cubana; y el del MINED: “Ética, formación de valores y político ideológica en la profesionalidad de los docentes para la formación inicial en las carreras pedagógicas”, asociado al programa ramal No. 3 del MINED.
Ambos proyectos con un mismo objeto: la profesionalidad pedagógica de los docentes para la formación, con las siguientes direcciones estratégicas:
Investigación educativa en el principio Ciencia – Conciencia.
Formación inicial y permanente, carácter formativo – desarrolladora.
Trabajo metodológico, perfeccionamiento continuo.
Capacitación o postgrado, mejoramiento humano y profesional.
Tutorías y asesorías, Ética de la cooperación profesional.
Intercambio profesional y la colaboración, Ética de la cooperación profesional.
Cuenta con un Consejo de Expertos integrado por cinco doctores formados en el trabajo del proyecto y dirigen las líneas esenciales para la investigación y desarrollo:
1. Enfoque pedagógico integrador ético, axiológica y humanista en la educación, con un fundamento dialéctico materialista en su articulación con la tradición pedagógica cubana, latinoamericana y el histórico cultural de Vigotski, como plataforma teórico metodológica de base. Dra. Nancy Chacón Arteaga
2. El Trabajo Político Ideológico y la formación de valores, elementos rectores de la estrategia. Intencionalidad ideológico - cultural. Dra. Nancy Chacón Arteaga
3. La cultura económica en la preparación de los docentes para la formación ideopolítica. Dra. Olga R. Cabrera Elejalde.
4. El trabajo cooperado en la integración profesional multidisciplinar e interdisciplinar, en la base del desarrollo de la profesionalidad de los docentes. Dra. Marta Guemez Junco.
5. La cultura científica con un enfoque axiológico en los actuales contextos del desarrollo de la educación cubana. M Sc Lilia M. Pino García
6. La educación bioética como parte importante de la educación moral a la luz del desarrollo científico tecnológico actual. Dra. Yara L. Cárdenas Cepero.
Presenta como resultado: Construcción e introducción del sistema de estrategias para desarrollar la educación moral, la formación de valores y político e ideológica, en los estudiantes de las diferentes áreas del ISPEJV y en los ISP que participan en el proyecto: ISP Rubén Martínez Villena, de la Habana, el ISP R. María de Mendive, de Pinar del Río y el ISPETP. A partir de la concepción pedagógica ética, axiológica y humanista, concretada en metodologías, procedimientos, producción de medios e instrumentos a introducir en la práctica educativa.
La valoración del impacto permitió:
v La transformación del modo de actuación de los docentes del ISP (en particular los miembros del proyecto en todas las áreas) en cuanto a la apropiación del enfoque ético, axiológico y humanista para la formación de los estudiantes.
v El estudio de la obra de José Martí y su incorporación al desarrollo de la formación de valores y político ideológica de los estudiantes es un referente más frecuente en el trabajo de los docentes.
v Los discursos del Comandante Fidel Castro, constituyen una fuente de actualización, orientación y preparación obligada para la realización de la labor tanto científica como formativa de los valores y político – ideológica, en el quehacer de los miembros del proyecto y las actividades programadas en el ISP.
v La creación del Taller permanente de Reflexión y Debate “Ciencia y Conciencia” con la oficina del Programa Martiano, ha permitido fortalecer y sistematizar el estudio de la obra martiana y de la ideología de la revolución, con la elaboración de materiales para la labor educativa en la formación de profesores. En estos momentos se culminó la elaboración del texto “Despertar al Alba”, que recoge los artículos elaborados por los miembros del taller sobre la concepción de la Cultura General Integral desde la perspectiva cubana. El libro fue revisado por el Dr. Armando Hart, considerando muy bueno su contenido y orientando hacer las gestiones para su publicación.
v La realización del curso de Universidad para Todos de la Televisión Cubana “Ética y Sociedad”, puso a prueba el desarrollo logrado por los miembros del proyecto con un impacto favorable y un alcance nacional.
v Se ha logrado una sistematicidad en la realización de los diagnósticos como fundamento de todo el trabajo formativo, los docentes del proyecto en sus áreas elaboran los instrumentos a aplicar en esta dirección y diseñan las estrategias pedagógicas respectivas.
v Se ha sistematizado el proceso ideológico de construcción de los códigos de ética de los estudiantes en formación con un significado patriótico y de compromiso profesional.
v Se ha desarrollado el carácter de la Ética Aplicada a la Educación lográndose una mayor integración de su enfoque a la Pedagogía en el trabajo de los docentes.
v Se ha crecido en la formación de doctores en esta línea con tres defendidos en el 2005(Marta Guemez del Varona, Arasay Padrón de Matanzas y Mayra Acebo de las Tunas, (tutoriadas por la Dra Nancy Chacón Arteaga, Presidenta Fundadora de la Cátedra de Ética Aplicada a la Educación), tres en el 2006 (Lázaro Toledo de La Habana, Yara L. Cárdenas y Olga R. Cabrera del Varona) y Lilia M Pino del Varona en 2007.
v El proyecto tiene un área de formación de doctores con un grupo de unos 8 docentes de las Facultades e Institutos del país.
v El proyecto tiene un área de tutorías y consultorías a maestrantes del instituto y de los territorios con investigaciones sobre formación de valores y político ideológica que va en aumento, para lo cual se iniciará una programación de consultoría semanal, los miércoles.
v Se mantiene la atención a la actividad científica estudiantil con los trabajos extracurriculares, de curso y diplomas de las facultades y unos 9 diplomantes del grupo de los Valientes. Para una mejor atención a los mismos se distribuirá la consultoría de los docentes del proyecto a los estudiantes por los territorios.
v La base conceptual y metodológica del proyecto se ha introducido en el proceso formativo de los PGI, en particular en el grupo de los Valientes, con el cual ha trabajado durante los 5 años de la carrera la Dra Nancy Chacón, haciendo un seguimiento sobre el desarrollo de los valores en el grupo y en una muestra de ellos. Se operacionalizaron los conceptos de desempeño profesional, influencia educativa y cambios educativos; se aplicaron guías de observación actitudinal en el desempeño profesional de los estudiantes. Se valoró el impacto formativo de las microuniversidades y la influencia del tutor.
v Los libros publicados, entre ellos el de Dimensión ética de la educación cubana y las multimedias de Ética y Educación en valores I y II y Fidel, ética y valores que tienen una base en la ideología marxista, martiana y fidelista, tienen una alta demanda entre los docentes y estudiantes del país.
v Se logró multicopiar 500 CD, con el financiamiento del CITMA, y se han distribuido a las instituciones del proyecto, a los miembros de la Cátedra, a las 15 sedes pedagógicas, al miembro del buró de la UJC nacional que dirige la esfera ideológica Rolando Yero y los cuadros de la esfera, en un encuentro de trabajo con representantes de la Cátedra para abordar la problemática de los valores y próximamente se distribuirán a los vicedecanos de investigaciones de las Facultades en reunión central, a las provincias de educación, así como a otras instituciones y organizaciones del país.
v La versión digital del libro de Dimensión ética, forma parte de los CD de las carreras de Formación de Profesores del país.
v Se trabajó en el Diplomado sobre Profesionalidad y calidad de la Educación en los territorios de Centro Habana y Diez de Octubre en el 2005, el postgrado de Ética y Profesionalidad pedagógica para la formación en valores trabajado con la reserva especial del ministro el de Ética y Educación, en el 2006.
v Se han realizado cursos, presentaciones de ponencias y conferencias magistrales en congresos internacionales como Pedagogía 05, Universidad 06, Didáctica de las Ciencias y Ensinas 2006 en Perú. Así como una mesa redonda en el 10mo. Taller de Estudios sobre la juventud.
v Las publicaciones del tabloide de Ética y Sociedad, el libro Dimensión ética de la educación cubana y artículos en revistas e Internet, así como las vídeo clases para diferentes carreras entre otros programas, amplían el impacto en la preparación y difusión de los resultados científicos del proyecto en esta dirección del trabajo educativo.
v Otros alcances de la estrategia está en las acciones que se realizan con la UJC nacional y la colaboración en los tribunales del Seminario Juvenil Martiano en el 2006.
v En el grupo de expertos del Consejo Técnico Asesor del Sindicato Nacional, del cual es miembro la jefa del proyecto, se ha introducido el enfoque ético , axiológico y humanista en la concepción del trabajo de dirección y en la actividad científica de algunos de los cuadros sindicales del país en maestrías y grados científicos.
v El proyecto tiene presencia en el CIPS por la participación de los Drs. Ovidio de Angelo y Jorge Calzadilla, en acciones concretas como en el aporte de la concepción de Desarrollo humano y proyectos de vida, el diagnóstico del grupo de jóvenes de la universalización con el cual trabajan y en el claustro del curso de Ética y Sociedad.
v La Sección de Ética de la Sociedad de Investigaciones Filosóficas de Cuba, tiene el trabajo de este proyecto como una de sus principales fuentes.
Resumiendo se pude plantear que la idea desarrollada por el Proyecto de Ética
y Profesionalidad Pedagógica aporta a la teoría pedagógica y en especial al principio de vinculación Teoría- Práctica el enfoque ético, axiológico y humanista de la Educación Cubana, el cual implica la:
v Concepción integradora de los fundamentos de la ética sobre la moral y los valores, como elementos consustánciales a la esencia de los seres humanos, cualifica la actividad humana y sus resultados.
v En su carácter científico, teórico, metodológico, normativo y práctico, este enfoque de naturaleza valorativa, se aplica al tenerlo en cuenta en los estudios y análisis multilateral de los hechos o procesos sociales.
v En su aplicación interdisciplinaria en el campo de las Ciencias de la Educación, se asocia entre otras, a la Sociología, a la Psicología y a la Pedagogía, para la comprensión más integral del desarrollo de la personalidad, del proceso educativo y de la investigación educativa.[7]
Aporta además la construcción de definiciones tales como: Ética Aplicada a la Educación, moral, valor moral, progreso moral, conciencia moral, principios morales, educación en valores, formación de valores, trabajo político, trabajo político ideológico, cooperación pedagógica interdisciplinaria, cultura económica, educación bioética, cultura científica entre otros.
Aporta desde el punto de vista teórico, metodológico y práctico un modelo teórico para la comprensión, análisis e introducción en la práctica de los resultados de investigación educativa sobre la ética, la educación en valores y el trabajo político ideológico en la profesionalidad de los docentes.
Referencias bibliográficas.
[1] Rosental K y Iudin P: Diccionario filosófico. Ed Política. Ciudad de La Habana. Cuba. 1981.
[2] Marx C. Tesis sobre Feuerbach. Obras Escogidas. Tomo Único. Ed Progreso Moscú. s ∕ f
[3] Engels F: Carta a Starkenburg el 25 de enero de 1894. Obras Escogidas en dos tomos, Editorial Progreso. Moscú, 1971, tomo2, p507.
[4] Cabrera O. La Superación Profesional para el desarrollo de la Cultura económica por los docentes de la Facultad de Profesores para la Enseñanza Media Superior. Tesis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2006.
[5] Pupo Pupo R: Identidad, emancipación y nación cubana. Editora Política. La habana. 2005, p 61.
[6] Kopnin: Lógica Dialéctica. La Habana 1971, p, 393.
[7] Chacón Arteaga N: Educación en valores en la formación permanete y en el trabajo sindical: experiencia cubana. MINED. 2007. P, 33.
sábado, 3 de enero de 2009
INSTRUIR EN LA CIENCIA Y EN LA CONCIENCIA, PRINCIPIO MARTIANO DE LA EDUCACIÓN CUBANA
Por: Dra. Nancy Chacón Arteaga.
Presidenta Cátedra Ética Aplicada a la Educación
CEE. ISPEJV
Hoy como nunca antes en el devenir histórico de la humanidad, se ha manifestado la agudización de la lucha de clases en la marcada brecha entre ricos y pobres, a partir de la superconcentración en manos de unos 7 países, del primer Mundo el poder económico y político, la generación del conocimiento científico y tecnológico de punta, que sustentan los tentáculos de las transnacionales, girando en la órbita de la globalización neoliberal, asfixiando a los pueblos del 3er Mundo, con su hegemonismo y expansionismo imperial a punta de misiles, dispuestos a barrer con la cultura e identidad de los pueblos, sin tener en cuenta sus aportes milenarios.
Ya desde mediados del S. XX, en el marco de la post guerra, el relevante científico Albert Einstein, emitía su mensaje al 43 Congreso de la Ciencia y el progreso en Italia, dirigido a los científicos sensatos y honestos del mundo, a cumplir con “la responsabilidad moral del científico”, que para él significaba descubrir la verdad, llegar al conocimiento, y no dejarse manipular, ni vender su libertad y dignidad personal, a poderes económicos y políticos, ética y moralmente ciegos, caracterizando así la peligrosa situación, que desde aquel momento avizoraba como una real amenaza y peligro para la humanidad como especie y para su hábitat el planeta.
En 1970, el oncólogo norteamericano V. R. Potter, planteó la necesidad de buscar un puente hacia el futuro que concibió en una forma nueva de entender los dilemas éticos que se presentaban con el desarrollo científico y tecnológico y las manipulaciones en el campo de las ciencias médicas y la apertura hacia la ingeniería genética, que concibió como Bioética. Ante lo que pasaba en su realidad social con el hegemonismo mundial de los centros de poder político económico, la ciencia y tecnología al servicio de la carrera armamentista, entre otros antecedentes, consideró una necesidad crear un nexo entre las Ciencias humanísticas y sociales con las Ciencias Naturales, que tuviera la máxima de no dañar y de que el fin no justifica los medios, para lo cual se necesitaba una conciencia y visión diferente del lugar y papel del hombre en relación con su medio.
Mucho antes, desde el S. XIX, en Cuba, la pequeña isla del Caribe y la mayor de las Antillas, la que desencadenara su lucha patriótica por la indepenencia y soberanía nacional, posterior al proceso de las gestas independentistas en América Latina, se erigió un pensamiento social revolucionario, emancipatorio, en cuya visión de avanzada e integral no dejaron de proyectarse sobre el ideal del hombre nuevo que necesitaba la patria para conquistar la independencia y fundar una República “Con todos y para el bien de todos”.
Este pensamiento del S. XIX cubano, tuvo en su época una claridad meridiana acerca del ser humano en su integridad, su carácter activo, transformador, capaz de poner riendas a su voluntad, como expresión de la conciencia en la unidad de los conocimientos, el talento y los nobles sentimientos, liderados por los valores supremos como la justicia social y el deber ante la patria.
Asociado a esta concepción humanista y optimista, se destacó el papel de las virtudes y de la capacidad de mejorar sus defectos o enmendar sus errores, aportando una idea integradora acerca de la educabilidad del ser humano, depositando en la educación la confianza de hacer crecer culturalmente a las personas, con el dominio de la ciencia y de la conciencia, para hacer las cosas que se necesitaban con el propósito de hacer libre y soberana a la patria, para trabajar juntos por su prosperidad, abriéndose paso los valores de la honradez, el decoro y el culto a la dignidad humana.
Estos protagonistas son, sin duda alguna, los padres y madres fundadores de la identidad y la cultura nacional, reconocidos en los componentes humanos de la cubanidad, al decir de Don Fernando Ortiz, gestados al calor de las luchas por la independencia, como agente catalizador de tan complejo proceso histórico.
El más universal de todos ellos, el Delegado del Partido Revolucionario Cubano, el maestro, el apóstol, nuestro Héroe Nacional, José Martí, aportó un ideario pedagógico, cuyas principales tesis son claves para derivar hoy, en la construcción científica colectiva del quehacer de los pedagogos cubanos, en revolución permanente, los conceptos, las ideas rectoras, los principios, métodos y procedimientos, enriquecedores de las raíces de la Educación y la Pedagogía cubana,
El estudio de sus “Juicios, sobre la Educación Popular”, recogidos en el T.19 página 375 - 76, son suficientes para ejemplificar la hondura de pensamiento acerca de este complejo proceso de la educación de las nuevas generaciones, concebida desde su universal acervo cultural, gestado en su revolucionario bregar con una visión de la necesidad del cambio de la realidad de la Cuba colonial en que le tocó vivir, de ahí su proyección adelantada a su época y la capacidad de tocar los problemas en sus esencias más ocultas a la vista de los demás, así fue de radical y esencial en sus razonamientos y juicios en particular el que nos ocupa, el de la Educación, muy asociado al de la independencia, la libertad y soberanía de la patria y del ser humano como individuo en lo personal.
En el estudio de sus juicios encontramos una la lógica de donde se derivan criterios pedagógicos sobre la educación en nuestras tierras de Cuba y América latina tales como:
- la integración de la instrucción, como expresión del pensamiento y de la educación, en la que prevalecen los sentimientos (juicio 1)
- de la integración de las cualidades morales y las cualidades inteligentes (juicio 1)
- de la educación popular como la educación de todos por igual, no solo de ricos, sino también los pobres, todos bien educados (juicio 2)
- El que sabe más, vale más. Saber es tener… Un hombre instruído vive de su ciencia, y como la lleva en sí … su existencia es fácil y segura. (juicio 3)
- El pueblo más feliz, es el que tenga mejor educados a sus hijos en la instrucción del pensamiento y la dirección de los sentimientos (juicio 4)
- Un pueblo virtuoso vivirá más feliz y más rico que otro lleno de vicios, y se defenderá mejor de todo ataque (juicio 4)
- Derecho a que se le eduque y el deber de contribuir a la educación de los demás (juicio 5)
- Un pueblo instruido será siempre libre y fuerte (juicio 6)
- el mejor modo de defender nuestros derechos, es conocerlos bien (juicio 6),
- “Un hombre instruido en la ciencia y en la conciencia, ya está en camino de ser Dios” (juicio 6)
Desde esta lógica inductiva, llegamos a la deducción de una de sus principales ideas generalizadora acerca del carácter integrador que caracteriza la esencia de la Pedagogía en el proceso de la educación integral, el que comprendió en su complejidad teniendo en cuenta lo individual y lo social, lo interno y lo externo, la interacción de los individuos en este proceso educativo y a la vez de las múltiples influencias, personales y del contexto social.
Supo comprender la necesaria integración de la instrucción y de la educación, reconociendo que en la base del proceso formativo, de la enseñanza y el aprendizaje, está la moral como elemento que puede vincular la razón y los sentimientos asociados al Bien, a las virtudes, a las cualidades morales en su orientación al bien y los valores.
En tal sentido, Martí hace explícito en casi todas sus reflexiones sobre la educación su aprecio por el papel de la Ética como elemento imprescindible en este proceso. Por lo que podemos aseverar que fue el primero en revelar de forma clara no solo la presencia, sino incluso el papel de la moral, los valores humanos universales e identitarios y humanista, como rasgos inherentes a este proceso y por ende como contenidos insoslayables del mismo, que hoy vemos integrados en un enfoque de nuestra Pedagogía y educación revolucionaria a lo largo de nuestra historia patria.
Martí concibió el desarrollo del talento y la inteligencia humana, sobre la base
del desarrollo de la ciencia y la tecnología, como instrumentos para ser más prósperos, en la medida en que se sea bueno y por consiguiente dichosos. La Ética, la moral y los valores, acompañan al conocimiento científico y tecnológico para la dirección humana en su obrar bien, para la correlación necesaria entre el fin y los medios.
Para ser libres es necesario ser cultos, esta es una libertad en todos los sentidos, pero primero que todo como seres humanos con la capacidad de elegir con conocimiento de causa sobre su elección moral en su actuación, y como responsables por los actos, se está apuntando a la autodeterminación moral de las personas a partir de los conocimientos que posee.
Fue el gran inspirador de nuestra ideología política e ideales libertarios y emancipatorios, ordenados y animados en la razón, la voluntad y las acciones, por “ese sol del mundo moral” como nos sentenciara José de la Luz y Caballero, el valor de la justicia social, que preside hasta nuestros días los valores morales y políticos, de esta nueva forma armónica de concebir al ser humano y su convivencia entre sí, los pueblos y nuestro planeta tierra, así consta en sus juicios sobre los deberes y derechos a ser educados en la sociedad, sobre el concepto de la educación popular inclusiva a ricos y pobres, científica y para todos por igual, bien educados.
Los educadores cubanos, somos herederos y deudores del principio martiano de la unidad en “la instrucción de la Ciencia y la Conciencia”, con el que el pensamiento, la ideología y la cultura nacional de avanzada, se dieran a conocer ante sí, la América Latina y el mundo, desde el siglo XIX cubano, el cual traza una continuidad, salvando distancias, diferencias generacionales y contextos históricos concretos, pero que en esencia expresa el compromiso de hacer, luchar y transformar, desde las posiciones del conocimiento, de la apropiación de los avances de la ciencia y la tecnología para hacer cada vez más humanas y felices las circunstancias y condiciones de vida de nuestro pueblo; ya que cuando Martí nos dice, “Ser buenos es el único modo de ser dichosos. Ser cultos es el único modo de ser libres”, esta teniendo en cuenta la tríada de la moral – cultura y libertad, que tiene mucho que ver con la visión bolivariana para la patria grande, de “moral y luces”, para la salvación humana de nuestros pueblos.
Como podemos apreciar, la Educación y la Cultura en su unidad dialéctica son la base y las vías esenciales de la edificación de las naciones, tanto en el orden material como en el plano espiritual de su alma. En ello mucho tiene que ver las posiciones éticas de concebir al ser humano y su educabilidad, el lugar que la moral, los valores y el humanismo concreto, tienen en el proceso de formación de las nuevas generaciones y de edificación del propio sistema social, el fundamento de su ideología y el de hacer política, en lo cual es decisivo.
Estas son las armas ideológico – culturales con que contamos los educadores cubanos para la lucha que libramos en todos los órdenes, para ello trabajamos infatigablemente, incondicionalmente al lado de Fidel y de la Revolución que nos ha hecho lo que somos: un pueblo unido, con dignidad, conscientes y seguros de que este es el camino de la emancipación humana, de la integración latinoamericana y del enfrentamiento al imperialismo hasta vencer.
No existen opciones o alternativas, ya el conflicto estaba decidido desde el S. XIX, aún después del vergonzoso pacto del Zanjón, donde hubo un Mangos de Baraguá, cuyo protagonista nuestro Titán de Bronce, fuera el mismo que hizo saber a las generaciones de cubanos nacidas y las que estaban por nacer que “Quien intente apoderarse de Cuba, solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la contienda”
Con esa firmeza de tradiciones patrióticas, la Pedagogía cubana retoma en su trabajo científico y educativo, los contenidos éticos – morales, axiológicos y humanistas, que enriquecen la cosmovisión e interdisciplinariedad tan necesarias en el complejo proceso de la formación permanente de los profesionales de la educación en el contexto actual, para contribuir cada día a ser mejores personas, más íntegras, insobornables, incorruptibles, exigentes ante lo mal hecho, honestas, honradas y trabajar por un mundo mejor.
En este proceso el pensamiento estratégico es fundamental, el cual está en el centro de nuestra ideología y cultura, expresado genialmente en el concepto de Revolución que apuntara nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, protagonista principal de la articulación entre el pensamiento cubano de avanzada y el Marxismo Leninismo, como lo mejor de la cultura en la integración de lo universal y lo específico, de lo martiano y marxista.
“En este mundo real, que debe ser cambiado, todo estratega y táctico revolucionario tiene el deber de concebir una estrategia y una táctica que conduzcan al objetivo fundamental de cambiar ese mundo real. Ninguna táctica o estrategia que desuna sería buena”.1
La Ciencia Pedagógica se transforma para todos nosotros en una herramienta imprescindible para encontrar las vías, respuestas y soluciones, a los problemas de la formación de la conciencia en las condiciones actuales, en ello necesitamos seguir trabajando infatigablemente, esta es una convocatoria permanente de todos los tiempos para todo revolucionario, recordemos las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro, en su intervención en el aula Magna de la Universidad de la Habana el 17 de noviembre del 2005, cuando expresó:
“…los valores éticos son esenciales, sin valores éticos no hay valores revolucionarios.”
“Yo he pensado mucho en el papel de la ética. ¿Cuál es la ética de un revolucionario? Todo pensamiento de un revolucionario comienza por un poco de ética, por un poco de valores que le inculcaron los padres, le inculcaron los maestros, él no nació con esas ideas; igual que no nación hablando, alguien lo enseñó a hablar. La influencia de la familia es también muy grande.”2
Siguiendo el hilo de estas ideas de un profundo contenido pedagógico, llega a plantearnos, sobre todo a los jóvenes presentes en aquel auditorio las siguientes interrogantes:
“¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?
¿Cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario? Cuando los que fueron de los primeros, los veteranos, vayan desapareciendo y dando lugar a nuevas generaciones de líderes ¿qué hacer y cómo lograrlo?”.3
Indiscutiblemente que estas interrogantes pueden y deben ser evaluadas desde las ciencias sociales y humanísticas, donde la Ética aplicada a la educación, como ciencia filosófica sobre la moral, los valores, el ser humano y su educabilidad, le aporta a la Pedagogía el enfoque ético – axiológico y humanista, para una visión más integradora del complejo proceso educativo, estrechamente vinculado a otros fundamentos como sociológicos, psicológicos e históricos, por mencionar solo algunos, desde posiciones de la interdisciplinariedad e ideológicamente definidos a partir del principio martiano de instruir en la ciencia y la conciencia.
1, 2 y 3 - Castro Fidel, 17 noviembre 2005, Aula Magna UH. Publicaciones CE Pág. 43 - 45
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
Castro Ruz Fidel. Multimedia Fidel: Ética y Valores Humanos, Cesofte, ISPEJV, la Habana 2007.
Hart Dávalos Armando. Ensayos y conferencias sobre José Martí. Oficina del Programa Martiano.
Martí José. Obras Completas. Editorial C. Sociales, la Habana 1975, T. 19 p.375 - 376