“Ética y Educación Económica para la construcción socialista”.
Dra, C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
Profesora Auxiliar del ISPEJV.
Introducción
El actual orden mundial, donde la globalización al estilo neoliberal tiene como sustrato económico el dominio del gran capital transnacional en el sistema mundial de economía; el posicionamiento ideológico responde también a estos intereses y apunta hacia la desvalorización de la actividad humana.
Así, el capitalismo monopolista y transnacionalizado, impone al mundo la contracultura económica basada en los patrones del capitalismo parasitario, consumista e irracional, donde el trabajo deja de valer socialmente para convertirse en elemento de explotación y desigualdad.
Por otra parte, la sociedad actual hereda un gran desarrollo tecnológico y científico que expresa el progreso, el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo del ser humano. Sin embargo este es uno de los factores más contradictorios de la herencia cultural recibida por la humanidad en el nuevo milenio, ya que persisten las desigualdades, el deterioro ambiental, la inequidad en la distribución de las riquezas, el analfabetismo y otros males sociales estrechamente relacionados con la economía, se sobrevalora el papel del aspecto económico, del crecimiento económico en el desarrollo, dejando a un lado el elemento sociocultural, los ideales de responsabilidad social y es frenada la conciencia promotora del cambio. [i]
La Revolución Cubana en el Poder, no ha estado al margen de la actual situación económica mundial y ha tenido que enfrentar situaciones complejas desde los puntos de vista: económico, político, social e ideológico, todos marcados por el asedio del imperio norteamericano. No caben dudas que la más traumatizante de todas ha sido el período especial en los años 90 del siglo XX.
Junto a la crisis económica se experimenta un deterioro en algunos valores que la Revolución venía trabajando de forma sostenida: el trabajo, la laboriosidad, el ahorro, la racionalidad y la eficiencia; entre otros, son valores que casi se ausentan en algunos miembros de la sociedad, en consecuencia aparecen una serie de comportamientos que no son compatibles con la moral socialista: la indisciplina social y laboral, el desvío de recursos, la apropiación indebida, entre otros que dañan el buen funcionamiento de la economía.
De ahí, que a fines del año 2005 el Comandante en Jefe hace un llamado enfatizando nuevamente en la necesidad de desarrollar la cultura económica de la población como una exigencia impostergable de la actual etapa del proceso revolucionario. De este modo, la educación económica se convierte en una de las principales direcciones del Trabajo Político – Ideológico en la actualidad.
Conociendo que la construcción socialista se realiza conscientemente, como diría Fidel Castro: “nosotros debemos utilizar la conciencia como arma fundamental en el desarrollo de las fuerzas productivas, que es lo que se ha definido con la frase: vamos a crear riquezas con la conciencia y no conciencia con las riquezas”[ii]. El presente trabajo se propone argumentar el papel de la Ética en la Educación Económica para la construcción socialista.
La finalidad de la Educación Económica en el socialismo.
Cuando en 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana expresó: “La Revolución tiene que explicarles a los trabajadores los problemas económicos para que ningún trabajador ignore las realidades económicas de la nación, las realidades económicas de la producción, los medios correctos para elevar el estándar de vida del pueblo”;[iii] estaba trazando las líneas esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo.
Un nuevo horizonte que comienza con la transformación cultural integral para superar la realidad capitalista y, una nueva ética que se oponga a la injusticia, el individualismo, el consumismo hedonista y la despiadada competencia.
Con un profundo sentido martiano, Fidel Castro expone que: “Educar es preparar para la vida, comprenderla en sus esencias fundamentales, de manera que la vida sea algo que para el hombre tenga siempre un sentido, sea un incesante motivo de esfuerzo, de lucha, de entusiasmo”. [iv] Al comprender que la educación para la vida implica enseñar al hombre la producción de los bienes materiales y que estos bienes materiales hay que crearlos con esfuerzo, argumenta que la educación económica, la educación para el trabajo y en el trabajo, son aspectos esenciales de la pedagogía revolucionaria.
Teniendo en cuenta que la Educación es el sistema de influencias, en la que participa toda la sociedad con el objetivo de asegurar la asimilación, producción y reproducción de la cultura en el proceso de desarrollo histórico, en este trabajo se considera la Educación Económica como el sistema de influencias que ejerce toda la sociedad con el objetivo de generalizar los conocimientos económicos, la apropiación, construcción, desarrollo y enriquecimiento de la cultura económica, formar valores y actitudes positivas conscientes ante la producción, distribución, cambio y consumo; de manera tal que amplíe la participación social en la construcción de la economía socialista.
En el socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas económicas con los valores es lo que hace efectiva la educación económica.
Así, la finalidad de la educación económica para la construcción del socialismo es formar y desarrollar los valores morales relacionados con la Cultura Económica Socialista.[v]
Entre los objetivos esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo en Cuba se encuentran desarrollar los conocimientos del pueblo acerca de la situación económica y social de país, preparar a los individuos para el trabajo, valorar el costo económico de los beneficios sociales que la Revolución brinda a cada individuo en salud, educación, seguridad social y otros, que forman parte de la Política Económica y Social de la Revolución Cubana y ampliar el trabajo político-ideológico encaminado a la formación de los valores morales relacionados con la cultura económica para el logro de una mayor eficiencia económica que se revierta en beneficios sociales.
La no existencia de una economía política de la transición socialista, constituida como ciencia, complejiza el proceso de educación económica en Cuba, pues desde el punto de vista práctico y metodológico descansa en una base económica basada en un sistema con dominio y predominio del tipo socialista de economía que timonea el movimiento económico-social y espiritual de la sociedad donde existen relaciones de propiedad heterogéneas sobre los medios de producción.
Estas relaciones de producción se despliegan en un marco estructural y funcional dinámico y cambiante; de ahí, que las leyes económicas sean diversas, se yuxtaponen y contradicen dentro de la totalidad del sistema. Por otra parte, la nueva sociedad coloca el factor subjetivo, la superestructura y en especial la política como eje central del movimiento social. Esto hace que el vínculo entre Economía y Educación esté mediado por la Ideología en su sentido más amplio.
Sin pretender reducir lo ideológico a lo moral, a partir del estudio bibliográfico[vi]; se deduce que el desarrollo de la conciencia moral por su contenido humanista, axiológico y formativo, su carácter cognoscitivo, orientador y regulador de la conducta, es el núcleo integrador de la educación ideológica, por ello se considera que un enfoque ético, axiológico y humanista[vii] de la educación económica, puede contribuir a la efectividad de este proceso.
La moral, como reflejo en la conciencia de las condiciones histórico – concretas de producción, penetra todas las esferas de la vida social; orienta y regula la conducta humana, constituye el vínculo humano de mayor valía para el comportamiento virtuoso, no es sólo un conjunto de actos, hechos y acciones, sino es además una explicación de ellos y por tal motivo “cumple también una función epistémica.” [viii]
En la Ética, como ciencia que estudia la moral, se encuentran tres niveles de conocimientos:
Teórico – metodológico.
Normativo.
Instrumental.
Desde el nivel teórico – metodológico esta ciencia aporta a la educación económica, su epistemología:
Ø Permite descubrir tras los hechos, actos y comportamientos de los individuos como agentes económicos, una explicación.
El comportamiento moral funciona como un barómetro indicando cuando algo anda mal en materia económica, en tanto la moral refleja las condiciones materiales de existencia humana, cuando aparecen situaciones de crisis económicas se advierten también crisis éticas y estas a su vez constituyen los primeros síntomas de una economía enferma.
Ø La función reguladora de la moral en estrecha relación con la jurídica contribuye a que el comportamiento ético – económico de los individuos se corresponda con el sistema socioeconómico vigente.
La no articulación de la educación económica con la moral puede provocar desequilibrios en la sociedad; del mismo modo que los desequilibrios económicos estremecen los valores morales, de ahí la importancia de la educación en valores ético - morales asociados a la cultura económica.
El nivel normativo de la Ética brinda a la educación económica la importancia de tomar en cuenta las necesidades, intereses, motivos e intenciones que se manifiestan en los actos de conducta moral relacionados con los hechos económicos y la actividad vital. Desde esta perspectiva; la conciencia moral, se objetiva en el proceso laboral y está condicionada por los intereses de los trabajadores en los resultados del trabajo y hacia el proceso de trabajo.
El interés en los resultados del trabajo se asocia a la satisfacción de las necesidades individuales y sociales vinculadas entre sí, el interés hacia el proceso de trabajo se vincula a la motivación del trabajador por crear; necesidades, intereses y motivaciones no pueden desligarse, como tampoco es posible creer que el desarrollo de la personalidad en este sentido puede apelar solamente a la moral, el progreso de la moral de los individuos se objetiva mediante la realización económica de los mismos, por lo que las políticas, las medidas y la planificación económicas no puede estar al margen de los argumentos morales.
Los principios, normas e ideales morales de la sociedad y los individuos orientan la conducta, un acercamiento a ellos desde la economía posibilita un mejor funcionamiento de esta, expresada en actitudes y conductas positivas ante la actividad vital del ser humano.
Desde el nivel instrumental la Ética aporta a la educación económica los elementos necesarios para que ante los conflictos y dilemas morales relacionados con la cultura económica que se presentan en la vida cotidiana, los individuos realicen su elección moral, sus proyectos de vida y desarrollen mediante el proceso de educación moral ciertas habilidades y competencias para la actuación transformadora de la sociedad.
Desempeña un papel esencial en la conciencia moral, la formación de valores intrínsecos a partir del conocimiento del legado intelectual y espiritual precedente y presente, que hacen resurgir creadoramente el patrimonio moral, valorándolo, recreándolo nuevamente; así el individuo adquiere la capacidad de crecer como ente moral, conocerse a sí mismo darse a conocer por los demás, autotransformarse y transformar la realidad. Desde este punto de vista, la formación de valores morales relacionados con la cultura económica, favorecen su asimilación influyendo notablemente en la formación de la personalidad que la sociedad aspira en correspondencia con el sistema socioeconómico imperante.
Así puede apreciarse en las concepciones axiológicas desarrolladas por el filósofo cubano J. R. Fabelo Corso[ix], quien plantea que a partir de la significación social de cada resultado de la actividad humana, se conforma en correspondencia con los intereses de la clase social que detenta el poder político un “sistema objetivo de valores” que es dinámico, cambiante y depende de las condiciones históricas. Según el autor, no siempre hay coincidencia entre el sistema objetivo de valores y el reflejo individual y colectivo, cada sujeto conforma su propio “sistema subjetivo de valores”; por ello la sociedad debe organizarse y funcionar sobre la base de un “sistema de valores instituidos y reconocidos oficialmente.”
De este modo, en las relaciones sociales actúan toda una serie de mecanismos de regulación y autorregulación que aseguran la reproducción y desarrollo de los valores instituidos, de los cuales emana la ideología oficial, ellos son: los mecanismos económicos, las instituciones políticas, el derecho y la moral; todos ellos en interrelación dialéctica participan del proceso de “internalización de las condiciones externas a las internas en la actividad psíquica humana”[x] mediante procesos educativos de influencias sociales donde la escuela, el maestro, los compañeros, la familia, la comunidad y las organizaciones sociales y políticas, actúan también como reguladores de la actividad y la conducta del individuo. Este análisis desde la psicología de orientación dialéctico materialista permitió encontrar en el enfoque histórico – cultural, la categoría apropiación de la cultura condicionada a determinantes económicas y sociales.
Desde esta perspectiva; el aprendizaje de los conocimientos, habilidades, destrezas y valores que implican el desarrollo de la conciencia económica es un proceso sujeto a la regulación psíquica que alcanza un nivel superior cuando es activo y significativo, o sea cuando se establecen relaciones entre lo aprendido y los nuevos contenidos, lo afectivo y lo motivacional – volitivo con la vida de las personas, adquiriendo entonces un carácter autorregulado donde el mediador fundamental es el profesor, que partiendo de una intención educativa, guía y orienta el aprendizaje hacia el desarrollo de una conciencia económica en correspondencia con los intereses políticos e ideológicos de la sociedad.
Por ello, aunque la educación económica parte de un enfoque ético, axiológico y humanista, no puede perder de vista los factores psicopedagógicos que en ella inciden.
Es difícil hablar de educación económica sin tener en cuenta el pensamiento económico, político y moral de Ernesto Che Guevara, en su interrelación dialéctica, este ideario se articula con lo educativo al proyectar un ideal de “hombre nuevo” para la construcción de esta sociedad, expresado en la dialéctica del ser – deber ser – ideal como elemento clave para el desarrollo moral de los individuos. Este “hombre nuevo”, según el Che[xi], debe ser integral; su desarrollo se alcanza a partir de un proceso dialéctico de formación de la personalidad que implique la superación con respecto a la sociedad anterior.
Coincide con Vigostky, al tener en cuenta el carácter histórico – concreto del proceso de formación de la personalidad, el Che tuvo en cuenta además el papel de la personalidad en la historia y la conversión del individuo en personalidad a partir de su papel activo en la sociedad.
Al considerar al individuo como único e irrepetible pero miembro de una comunidad, en la cual es el actor principal, establece una correlación dialéctica entre individuo – sociedad y al considerarlo como un producto no acabado no sólo retoma la idea de la educación permanente presente en casi todo el pensamiento educativo cubano sino que además hace notar la necesidad de influencias educativas, donde “el otro” de Vigotsky aparece de forma implícita.
Guevara considera que el proceso educativo es doble, en tanto es un proceso de educación y autoeducación donde la sociedad tiene la responsabilidad de ejercer influencias educativas: directa o indirecta, de forma consciente e inconsciente sobre sus miembros al mismo tiempo que el individuo tiene que autoeducarse en la actividad desarrollando su conciencia individual.
En este sentido, el Che comprendió que la transformación interna de los individuos se produce a través de la educación en la actividad y para el trabajo social; así, el aprendizaje ocurre bajo las influencias del medio y a través de la interiorización consciente de estas, lo cual implica un autodesarrollo que conduce al crecimiento personal.
El análisis realizado permite concluir que el enfoque ético – axiológico y humanista de la educación económica socialista, es integrador, a través del mismo la Educación Económica puede alcanzar su finalidad, lo que implica además integrar los valores de la cultura económica al aprendizaje de manera intencionada y consciente porque “el valor es también conocimiento, pero es algo más, es sentimiento y afectividad en el individuo”[xii]
Todo lo anterior, permite señalar que a partir de los principios de la moral socialista, los docentes pueden realizar un trabajo de formación de los valores espirituales relacionados con la cultura económica en el proceso de enseñanza aprendizaje, teniendo en cuenta que éstos constituyen significaciones positivas de los hechos, fenómenos, procesos y relaciones que tienen lugar en el proceso de producción, distribución, cambio y consumo de los bienes materiales y servicios, están condicionados por la experiencia práctica y las condiciones económicas y sociales existentes, como componentes de la ideología económica y expresión de la cultura económica, se forman en el proceso de intercambio en la creación material y espiritual de los individuos, grupos, clases sociales o sociedad en general, mediante influencias educativas que posibilitan su interiorización para asumir modos de actuación conscientes en los procesos relacionados con la vida económica.
Valores espirituales relacionados con la cultura económica.
· Ahorro de recursos económicos y humanos.
· Productividad del trabajo.
· Eficiencia económica.
· Racionalidad en el consumo sostenible de los recursos naturales y materiales.
· Amor por el trabajo.
· Creatividad y participación social.
· Disciplina laboral y social.
· Responsabilidad en y para el trabajo.
· Responsabilidad social y material.
· Compromiso con el desarrollo económico y social del país.
· Cumplimiento del deber de contribuir con su trabajo al desarrollo de la sociedad.
· Cuidado y custodia de la propiedad social socialista.
· Sentimiento de copropietario colectivo de los medios de producción fundamentales.
· Cooperación profesional con otros pueblos y entre colegas.
· Actitud activa ante la solución de los problemas económicos de la sociedad.
· Espíritu crítico ante el desvío de recursos, la malversación y las ilegalidades económicas.
· Justicia en el trato a personas en desventajas físicas, económicas y sociales.
· Optimismo, sencillez, ejemplaridad, firmeza en las ideas.
Para el trabajo de formación de los valores morales relacionados con la cultura económica los docentes deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
• La necesidad de apropiarse de conocimientos económicos generales mediante la superación y autosuperación sistemática.
• Que la cultura económica no se agota con la adquisición de conocimientos, implica además su concientización. La conciencia económica socialista debe propiciar comportamientos sociales positivos para el bien de la sociedad.
• La importancia de adquirir habilidades profesionales para incidir intencionalmente en el desarrollo de la conciencia y cultura económicas de los estudiantes.
• En el socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas para la actividad económica y laboral con los valores y modos de actuación positivos, es lo que hace efectiva la conciencia económica.
Desde el punto de vista metodológico, ha de tomarse en cuenta:
• El enfoque ético, axiológico y humanista expresado en la intencionalidad político – ideológica del proceso de enseñanza aprendizaje lo que permite integrar en sí mismo lo cognitivo, lo afectivo – valorativo y lo actitudinal para la formación integral de la personalidad.
§ El establecimiento de relaciones interdisciplinarias como una vía para reflejar conscientemente la realidad tal cual es, mediante la reflexión individual y colectiva.
• La necesidad de una organización didáctica sistémica y desarrolladora que favorezca el establecimiento de relaciones significativas para la integración de conocimientos, habilidades, valores, actitudes y métodos de diferentes disciplinas.
Las vías fundamentales para el trabajo con los valores espirituales relacionados con la cultura económica en la escuela son: la clase, las actividades extractase y extraescolares, el vínculo escuela - familia – comunidad y el trabajo político – ideológico como elemento integrador, entendido éste como la actividad ideológica consciente que contribuye a la solución de problemas que dificultan la continuidad y desarrollo del sistema socioeconómico y político vigente a partir de la atención diferenciada a los sujetos para garantizar el desarrollo humano en correspondencia con la ideología dominante.
Todas las asignaturas cuentan con grandes potencialidades para el desarrollo de la cultura económica en los estudiantes, sólo hay que encontrar los nexos. Sin embargo este potencial no se agota en el aula; actividades como el trabajo socialmente útil, ya sea en la campaña contra los vectores, en las tareas de embellecimiento escolar o en prácticas de producción, pueden ser óptimamente aprovechadas para estos fines educativos, cuya efectividad requiere:
• Explicar al estudiante la importancia de la tarea y no sólo las acciones a ejecutar.
• Estimular la participación consciente y no formal de los estudiantes en la actividad.
• Valorar con los estudiante el aporte económico y social de la actividad que realizan no sólo cualitativamente sino también con cifras y datos que revelen el porcentaje de lo producido
• Estimular a los estudiantes de mejores resultados
Estas y otras acciones pueden contribuir al desarrollo de actitudes positivas ante el trabajo, compromiso social, disciplina laboral, participación social y otros valores de la cultura económica.
La relación escuela – familia – comunidad es una vía muy importante en este trabajo, el docente debe considerar que la familia es el primer eslabón de la cadena educativa, por lo que la realización del diagnóstico socioeconómico del medio familiar en que se desenvuelve el estudiante a partir de indicadores que permitan caracterizar al estudiante a partir de la procedencia social, solvencia económica y calidad informativa.
Las visitas dirigidas con una intención educativa previamente planificada a centros de producción o servicios enclavados en la comunidad del escolar, contribuye a la adquisición de conocimientos económicos y laborales, a la orientación profesional y a ejercitar la valoración y el pensamiento crítico, estimula la participación social en la solución de los problemas económicos, puede contribuir a desarrollar sentimientos de amor y admiración por los trabajadores y el trabajo, entre otros valores de la cultura económica.
Existen otras vías menos formales para la realización de este trabajo, entre ellas: concursos, talleres, mesas redondas, dramatizaciones, confección de códigos de ética, encuentros de conocimientos, exposiciones gráficas y otras a partir de la creatividad del docente.
Conclusiones
Cuando se argumenta que una de las tareas de la Ética es la educación moral, se alude también a la necesidad social de formar determinadas concepciones y valores morales, así la moral como forma de la conciencia social penetra la totalidad de las relaciones humanas, incluyendo la formación de la personalidad, de ahí que la Ética como disciplina lleva implícito el aspecto formativo. En la relación Economía – Ética el elemento mediador es el trabajo, que constituye un valor económico y al mismo tiempo un valor social y moral.
El factor económico es esencial en la perspectiva de recuperar el trabajo como valor económico, pero no puede desligarse de lo ético en lo que respecta a la dignificación del trabajo como valor social, la formación de sentimientos de amor al trabajo y de propietarios colectivos, lo cual sólo es posible mediante la apropiación de la cultura socialista, así el fomento y desarrollo de la cultura económica entre los educadores es un paso importante para el logro de estos objetivos.
La moral al ser reflejo de las condiciones materiales en que viven los hombres y mujeres, de las relaciones económicas en una sociedad dada, influye en el desarrollo de la conciencia económica del pueblo al exigirle una actitud y conducta determinada ante el trabajo, en correspondencia con las necesidades económicas, contribuyendo al logro de mejores resultados en este sentido.
La formación de los valores espirituales relacionados con la cultura económica constituye la base de la formación político – ideológica e integral de las nuevas generaciones que garantizarán la continuidad del socialismo. Así en el proceso de enseñanza aprendizaje debe hacerse más efectivo el trabajo de educación en los valores de la cultura económica, para ello la preparación del profesor debe ser consciente y auténtica
Todas las asignaturas pueden contribuir a la formación de los valores de la cultura económica a partir de la articulación del enfoque ético – axiológico de la educación con el carácter interdisciplinario y desarrollador de la misma.
Referencias Bibliográficas
[i]Cabrera Elejalde O: ¿Qué cultura económica necesitamos hoy? 2004 www.nodo50.org/cubasigloxxi/ o www.filosofia.cu
[ii]Castro Ruz F: Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana.1987. P, 40.
[iii] Castro Ruz F: Discurso pronunciado en el Acto Clausura del Congreso de los Trabajadores de la Construcción, el 29 de mayo de 1960. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[iv] Castro Ruz F: Discurso en Conmemoración del XI Aniversario de los CDR, el 28 de septiembre de 1971. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[v] Ver Cabrera Elejalde O. R: La superación profesioanl para la apropiación de la cultura económica por los docentes de la Facultad de Formación de Profesores para la Enseñanza Media Superior. Tesis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2006.
[vi] Entre los autores que se han destacado en el análisis se encuentran: Marx C. (1966,1973,1975,1976,1979), Engels F. (1970,1976,1979), Lenin V. I. (1963,1990), Gramsci A. (1997), Rodríguez Simón (1771 – 1854), Martí José (1853 -1895), Makarenko A. (1888-1939), Krupskaia N. (1957) Vigostky l.S. (1987), Bozhovich L. I. (1985), Leontiev A. (1987), Guevara E. (1988,1990), Castro Ruz F. (De La Historia me Absolverá a los últimos discursos), Peña y P. Guerra (1990), Martínez O. (1996), Reyes Olga L. (1998), Hart A. (2000, 2001), Fabelo J. R (1996 – 2003),Chacón Nancy (2002), Bombino L (2004) Güemez M (2005), Silva R. (2005), Cárdenas Y. (2006), Cabrera O. R. (2006) y otros .
[vii] “Concepción integradora de los fundamentos de la Ética sobre la moral y los valores como elementos consustanciales a la esencia de los seres humanos...En su carácter científico, teórico, metodológico y práctico, este enfoque de naturaleza valorativa se introduce al tenerlo en cuenta en los estudios y análisis de los hechos o procesos sociales”… Chacón N: Educación en valores en la formación permanete y en el trabajo sindical: experiencia cubana. Órgano Editor EDUCACIÓN CUBANA. MINED. 2007. P, 33.
[viii] Bombino L: ¿De qué Ética hablamos? En Colectivo de autores Por una nueva Ética. ED Félix Varela. La Habana, 2004. P, 9 – 23.
[ix] Ver Fabelo Corso J.R : La formación de valores en las nuevas generaciones. Ciencias Sociales. La Habana. 1996 y Los valores y sus desafíos actuales. Ed José Martí. La Habana. 2003.
[x] Vigotsky I.S: Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores. Editorial Científico Técnica, La Habana. 1987. P, 92.
[xi] Ver Guevara E: El socialismo y el hombre en Cuba. Editora Política. La Habana. 1988.
[xii] Silva R: Modelo pedagógico para la formación cuidadana de los maestros primarios. Tsis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2005.
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